martes, 17 de abril de 2018

¿El sentido de la vida?

Voy a aprovechar la soledad para atornillar las patas de la tabla sobre la que bailamos, esa que de tanto en cuanto se tambalea. Lo más probable es que a pesar de apretar los tornillos, vuelva a tambalearse de nuevo tarde o temprano, puesto que el baile no cesa y es vívido e intenso. Pero tengo una caja llena de herramientas y construir siempre ha sido una gran motivación para mí. Así que cada vez que parezca que la tabla está a punto de quebrarse, llegaré con mis manos y mi tiempo para reconstruirla y que sigamos salvajes danzando.
En realidad no nos conocemos, nunca hemos llegado a ese punto o, quizá, debería aclarar que no creo que ese punto exista, el de conocerse digo, porque ¿Qué es conocerse? ¿Qué es conocer a alguien? Si conocernos es aprender nuestros nombres, recordar nuestros gustos, nuestras incomodidades, saber lo que decimos que somos y actuar en base a los principios inamovibles que aceptamos como detalles inflexibles de nuestra personalidad, entonces podría decir que nos conocemos, pero ¿De qué nos sirve alimentarnos de toda esa información superficial cuando es un hecho que es una información falsa basada en acciones completamente volubles en el tiempo y el espacio? Aunque rechacemos y reprimamos intelectualmente su volubilidad, las características que definen lo que llamamos nuestra personalidad, nunca han sido permanentes, nunca han existido.
Si dijera que te conozco, deberías probablemente tomarlo como un insulto, como una subestimación. Cuando decimos que nos conocemos estamos simplemente encuadrando la imagen de una persona en la estructura de un segmento temporal imaginado en el que añadimos experiencias acontecidas en el pasado completamente manipuladas por el pensamiento actual de lo que recordamos que ocurrió. Con toda esa información imaginada optamos por un patrón de comportamiento frente a la persona “conocida” que creemos que se adapta mejor a ella y a nosotros mismos. Ideamos un perfil como en un videojuego y el hecho de que la persona “conocida” acepte el perfil que le implantamos, facilita la asimilación de la creencia del conocimiento de su personalidad y anula en ella las posibilidades de crecimiento y desarrollo pleno de su existencia y también la posibilidad de que nosotros podamos indagar verdaderamente en el conocimiento profundo y la comprensión real de su esencia.
Conocer a alguien es, aunque nos resulte paradójico, aceptar primeramente que nos es imposible conocerle. Nos guste o no, no somos lo que hicimos ni lo que haremos, y sería arriesgado decir que somos lo que hacemos porque para definir nuestra personalidad desde la descripción de los actos que acometemos en el presente, necesitamos estructurar con palabras dichos actos, los cuales son efímeros, temporales. La descripción de los actos es una mera construcción de etiquetas. Así que, en definitiva, no somos absolutamente nada.
Creemos fervientemente que somos fruto de nuestro pasado, lo cual indica que no nos conocemos a nosotros mismos. Ofrecemos gran facilidad para que nos enmarquen en la pared del pensamiento ajeno porque nosotros mismos nos enmarcamos en la pared de nuestro propio pensamiento. Y hacemos esto porque tenemos miedo a asumir que no somos nada, creemos que la asimilación de dicha cuestión podría traernos un profundo vacío emocional.
Es probable que así sea, es bastante probable. Durante toda nuestra vida hemos actuado en base a un patrón de conducta condicionado por las características adquiridas que supuestamente definían nuestra personalidad. Toda nuestra existencia se sostiene en la idea de que somos algo separado, ajeno al resto de la materia viva o muerta y de las formas que percibimos. Supone una carga de responsabilidad total el hecho de aceptar que podemos ser aquello que queramos . El tiempo sólo sucede en la mente. En la realidad somos instantes, y dilucidar esa realidad puede ser algo semejante a la muerte, nuestro afán de supervivencia se manifiesta confuso y no permite que exploremos esta vía. Pero si abrazáramos con entereza la sensación que trae la toma de consciencia del “no-tiempo”, la toma de consciencia de que no somos nada definitivo, nada determinado, querríamos morir en este sentido para dejarnos embaucar por la vida, para practicar la libertad en su profundo y verdadero significado.
Sólo imagina ser lo que quieres ser, toma de lo que existe lo que quieras tener, la arquitectura del instante y el espacio se ofrecen para desarrollar tu creatividad.
Lo que somos en esencia escapa al control analítico del ser humano. No somos tiempo, no somos las cosas que poseemos. Somos el continuo desarrollo de nosotros mismos fuera de la importancia dada por el pensamiento al sinsentido y al sentido. Somos únicamente momento, fugacidad, instante, amor creativo.

sábado, 10 de marzo de 2018

Hipocresía

¿Puedo despotricar un poco sobre aquello que llamamos sociedad? ¿Puedo, más bien, generalizar un poco? Soy consciente de que esto podría ser también una crítica contra mí mismo. De hecho, puede que dé lugar a que una parte de mí se ponga al descubierto, puede que dé lugar a que se manifieste algo que podría ser utilizado en mi contra, o a mi favor. Pero, sea como sea, algo me incita a desahogarme, y es probable que en esa necesidad se encuentre la raíz de mi desasosiego. Aún así voy a hablar, quiero hablar, no quiero dejarme nada adentro.
Es inverosímil que diga esto, altamente incoherente, injusto también, pero es así… Estoy harto de la hipocresía humana, o al menos de lo que yo interpreto como hipocresía o de la hipocresía que alcanzo a interpretar. No puedo comprender el proceso por el que se forja una mayoría concreta en las sociedades humanas que asume una serie de comportamientos crónicos y los reproduce continuamente sin ningún tipo de cuestionamiento. No comprendo porqué rechazamos nuestra propia vida, nuestra salud y nuestro tiempo en pro de cumplir con las expectativas imaginarias de aquella ilusión que llamamos sociedad ¿En qué momento comenzamos a perder el interés por nosotros mismos?
Pretendemos que las cosas cambien, que el mundo sea un espacio más cómodo en el que vivir, más digno y más justo, y nuestras viviendas son espacios cuadriculados metidos en cajoneras gigantes de hormigón, están además casi todas amuebladas de una manera semejante, todo está distribuido más o menos de la misma forma, no queremos usar la imaginación, no hay tiempo para el ingenio ni la inventiva, no hay tiempo para explorar nuestro propio sentido estético, no hay espacio para la particularidad, es más rápido comprar lo que ya está diseñado para cubrir esas necesidades creadas por los vendedores de necesidades ¿Acaso el mundo, el día a día, la ciudad, la realidad en la que nos desenvolvemos cotidianamente va a cambiar de un momento a otro porque sí? ¿No constituye plenamente cada individuo con su comportamiento esa realidad que a la vez detesta? ¿Se puede cambiar el mundo sin espacio para el ingenio, para la imaginación, para la particularidad? Todos hemos asimilado el maravilloso autoengaño del dinero y del trabajo asalariado, da miedo escapar de ese bucle, y lo justificamos porque nadie quiere sentirse inseguro o reconocer que su vida no es aquella que le gustaría estar viviendo. La asunción de la entrada en la rueda de producción y consumo como algo inevitable, se interpreta mayoritariamente como un signo de madurez, pero no deja de ser una estrategia más de nuestras propias mentes para que la moral de la sociedad no decaiga. Regreso a decir que pretendemos cambiar el mundo, pero pasamos la semana sumidos en una actividad frenética cuyos resultados terminan siendo insulsos, cuyos frutos sólo sirven para perpetuar la dinámica que permite que el mundo siga siendo tal y como es, y entonces, esos aspectos de la realidad que consideramos positivos, a pesar de ser contradictorios con la idea del cambio, los justificamos porque fundamentan la necesidad de nuestra actividad, de esa forma creemos que lo que hacemos sirve para algo y continuamos conservando las cosas como están.
Es paradójico, la actividad frenética humana paraliza la consecución de una realidad coherente con la vida ¿A dónde va a parar entonces tanta energía? Gira siempre en el mismo sentido, reproduciendo roles, dinámicas, estructuras, dejando que las cosas sigan estando como siempre han estado ¿Por qué? Porque en el fondo, y no tan al fondo, tenemos miedo. Nos da pavor imaginar lo que podría ocurrir si dejáramos de hacer de un momento a otro lo que estamos haciendo, lo que nos obligamos a hacer ¿Qué sería de esta sociedad si el fin de semana que viene no se emborrachara nadie? ¿Qué sería de los bares? ¿Qué demonios estaría entonces haciendo la gente? ¿Madrugar el domingo? ¿Para qué? El mundo es un mundo sin renovación, un cenagal estancado que mueve sus aguas únicamente por una tubería oxidada que devuelve todo al mismo charco inmóvil. Ese mundo lo constituimos tú y yo, somos nosotros los que procuramos que el lunes que viene podamos seguir madrugando para ir a trabajar, intentamos que toda la semana se vea cubierta por una actividad remunerada y nos aseguramos de que el fin de semana tengamos dinero para gastarlo rápidamente antes de que llegue de nuevo el lunes ¡Asumamos de una vez que somos aquello que llamamos “sistema”! El sistema es una mera creencia, se sostiene gracias a la asimilación mental de que las estructuras ideológicas permanecen, de que nada puede cambiarse ni alterarse. Si nos sintiéramos responsables de las causas que generan nuestras propias quejas, empezaríamos a transformar la realidad.
Veo la salida en la pérdida definitiva del miedo, en el placer por desconocer lo que puede llegar a ocurrir. Veo la destrucción del bucle en la observación enamorada hacia los pequeños detalles de la existencia desechando las preocupaciones que genera la incertidumbre. Entiendo la verdad como un estado que nos envuelve cuando se apaga la falsa necesidad por los estímulos superfluos y percibimos el continuo suceder como el mayor deleite, como una magia impecable imposible de sustituir por las ideas. Creo que la libertad empieza cuando asumimos nuestra participación y responsabilidad dentro del círculo de sufrimiento y muerte que hemos sostenido y cuando tratamos la relación entre unos y otros desde una perspectiva fuera de todo prejuicio, fuera de toda etiqueta y expectativa. Y, mal que me pese, no veo absolutamente nada de esto en la sociedad moderna, no veo absolutamente nada de esto en el afán individual, y ni siquiera veo absolutamente nada de esto en mi propia persona.

Pasajero

Me gusta despertarme con la convicción de que todo es pasajero, y entender que aquello que parece quedarse, aquello que se muestra inamovible como una roca, es sólo una ilusión. Me gusta darme cuenta de que pretendo establecer un lugar para los objetos, para las personas. Me gusta saber que intento que las cosas estén en su sitio y a la vez reconocer que las cosas no tienen sitio, que las cosas están nada más donde están, y que las personas no son de un lugar o de otro, que no tienen país ni cultura, que no tienen ideas, que no son nada. En todo caso, los países, las culturas, las ideas, tienen a las personas, no son, no existen sin las personas. Las personas son únicamente cuerpos que rechazan la vida, trozos de carne y de hueso que se desplazan frenéticamente de un lado a otro con el convencimiento de que lo hacen por algún motivo trascendental.
Y aún así, me gusta ser persona, ser consciente de que soy persona entre personas que rechazan la vida, porque he de partir desde la honestidad conmigo mismo. Es la única manera de abandonar el videojuego y abrazar la libertad. Me gusta enredarme en el pensamiento de que nada me sale bien ¿De qué otra manera podría darme cuenta de mis propias mentiras? ¿Cómo percibo entonces que soy otro juez más en esta realidad ofrecida?
Me gusta desmenuzar mis propias convicciones, como la convicción de que me gusta despertarme con la convicción de que todo es pasajero.
No, quizá no, quizá prefiera imaginar que todo está quieto, que nada se va a marchar, que nada va a cambiar, que cada nuevo minuto que empieza es exactamente igual que el minuto que acaba de terminar. Puede que prefiera aferrarme a las cosas que tengo, al espacio en el que suelo vivir, a las personas que creo que confían en mí y que considero cercanas. Puede que me guste  más observar el río en una foto, así puedo interpretar el movimiento exacto del agua (aunque no se mueva), puedo medir la longitud de sus arterias, la anchura, la altitud y el caudal, y así comprender mejor la actividad del río (aunque no esté activo, aunque sea una foto). Y después puedo imaginar lo que harán las aguas del río, como se comportarán, y así anticiparme a todos los problemas que puedan surgir más adelante.
Con mi balsa amarrada a un árbol, flotando sobre el río, mirando la foto del río, podría quizá, pasarme la vida entera estudiando sus aguas y no emprender nunca la navegación. Tal vez, más adelante, podría creer que es lo mismo que el agua pase por debajo de mi balsa amarrada a que flote sin amarres sobre el continuo movimiento del río. Tal vez, más adelante, podría creer que es lo mismo que la vida pase por delante de mis ojos que flotar sin amarres sobre el continuo movimiento de la vida.  
Me gusta despertarme con la convicción de que todo es pasajero, y entender que aquello que parece quedarse, aquello que se muestra inamovible como una roca, es sólo una ilusión.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Pétalos

Viniste azotando las nubes con tu abanico de plumas, sometiendo a la tormenta al escuálido cuerpo del poeta inacabado, enviada tal vez por las musas de antaño que agonizaban de pena porque no se las nombraba ya al comienzo de las palabras sentidas. Y así con la parsimonia que caracteriza a cualquier mano bañada en la miel de la delicadeza, agarraste las cadenas sólidas que conformaban mis intestinos y vimos juntos al acero enmudecer entre el espeso llanto que derramaban tus dedos. En aquel hueco antes inaccesible se generó el vacío, una especie de patio interior de alguna barriada abandonada, un cubículo sin cuerdas para tender al menos la historia reciente de tus bragas o mis calcetines. Un vacío, una pista de hielo para que bailaras descalza, para que dejaras tus huellas, tus estelas, tus pasos mal dados, tus giros perfectos y tus ridículas caídas. Mis ojos desde el cielo te observaban, mi boca desde alguna ventana sonreía y mi nariz probablemente se deleitaba con el olor pecaminoso de tu sudor constante. Nunca pensé que llegarías a descubrir aquella ventana fría en la que posaba mis labios mientras danzabas en mi vientre obsoleto, nunca pensé que encontrarías mi mirada siempre atenta a la línea perpendicular que atraviesa la tierra. Menos aún podía imaginar que después de derretir mis entrañas con la miel de tu silencio, posarías la carne de tu boca de canela en el cristal blindado que difuminaba la velocidad de mi sangre. Pero así fue y en ese instante, una humareda de pétalos en torbellino sacudió la escena opaca, una multitud de insectos alados se distribuyeron sin tregua por las paredes flexibles de mi estómago y crecieron célula tras célula los engranajes líquidos de mi cuerpo hasta devolverme la esperanza y la luz sobre el horizonte efímero de la existencia.  

martes, 23 de enero de 2018

El niño, el viento, la cometa y el sol

Algún niño despistado dejó que su cometa se escapara y volara sola hacia el sol. El viento pasaba por allá en forma de pequeña brisa y se maravilló ante la imagen de aquella preciosa cometa. Suavemente la sostuvo y la ayudó en su recorrido, y así lo hizo durante días hasta que se le ocurrió utilizar alguna de sus fuertes ráfagas para que la cometa pudiera llegar cuanto antes al sol. Pero sacudió su estructura con tanta fuerza que la cometa perdió el rumbo y el sol dejó de incidir en los colores de la misma manera en que lo había hecho antes.
El viento se entristeció y para solucionar el problema, envió otra fuerte ráfaga intentando corregir la posición de la cometa. Pero la cometa se desvío aún más, y el viento volvió a intentar corregir el trayecto, y otra vez la cometa se desvío. Y así continuó ocurriendo durante días.
Finalmente, el viento se rindió, dejó de enviar aquellas ráfagas y sin darse mucha cuenta se transformó nuevamente en una apacible brisa. Entonces pudo observar como la cometa comenzaba a corregir su posición poco a poco, pudo ver como regresaba a volar otra vez hacia el sol.
El viento no comprendía nada, estaba confuso. Al menos se hizo a la idea de que no debía continuar enviando sus ráfagas, pero sabía también que a esa velocidad la cometa jamás llegaría hasta el sol.
El sol, observando la inquetud del viento, quiso hablar con él, y así le dijo:
"Si la cometa llegara a mí, se quemaría, perdería sus colores y toda su forma. Yo no soy su meta, la belleza no está en la culminación de su recorrido. La meta es el propio recorrido en sí , y la belleza está en su planear constante y tranquilo hacia mi luz, la cual le ofrece sus colores.
Déjala sobre tu brisa, no fuerces su movimiento, dale ese espacio y permítela ser. Sólo así disfrutarás de su hermosura largo tiempo."

jueves, 18 de enero de 2018

Vidente

Si pudieras leerme el futuro,
elegiría la incertidumbre,
no sumaría a la fuerza del azar
el riesgo de la creencia,
cerraría el paso a la certeza de lo inevitable
con la inseguridad de la duda.
Si pudieras leerme el futuro,
te pediría que no abras la boca,
querría que lo que fuera a pasar
ocurriera sin trampas que dificultaran su venida.
Si pudieras leerme el futuro,
sabrías lo que ocurriría entre tú y yo,
tendrías cuidado conmigo
y no te atreverías jamás a leerme el futuro.

martes, 16 de enero de 2018

Brusco

Brusco,
me parece brusco todo,
poco liviano,
nada condescendiente,
desasosegado diría.
Tajante,
una cosa que era así,
y que de pronto es asá.
Una cosa intranquila,
indecisa,
cegadora,
turbulenta,
incómoda cual revolución,
pero revolución de esas que revuelven todo
para revolverlo todo otra vez mañana,
es decir,
de esas que se llaman revoluciones
y son poco más que un alboroto efímero.
Una cosa extraña,
una explosión sin mucho sentido,
trozos de lágrimas por el suelo
porque sí,
porque tiene que ser así.
Un bofetón,
un aluvión repentino,
un “esto estaba bien,
pero ahora está mal”,
una propuesta de esas,
de las de…
“Las cosas no deberían ser así,
sí,
lo sé,
las cosas son lo que son,
las cosas son como son,
pero no deberían ser así,
así que ya no lo son,
y poco importa si lo asumes,
o si tu equilibrio mental
se resquebraja.”
Brusco,
insultantemente brusco,
inverosímil.
El dolor, el dolor absurdo,
innecesario,
la obligación de apartar tu piel
de mis noches insomnes.

lunes, 15 de enero de 2018

La perfección

“Somos tan de carne y hueso,
tan desmesuradamente humanos,
que no entiendo que no entiendan
lo perfecta que es nuestra imperfección.
Pero al mismo tiempo lo entiendo.
Si no fuéramos tan perfectos, no lo entendería.
Hago así como que no lo entiendo,
para que creamos que a veces erramos,
pero no hay error.
El error es mentira
¿Cuál es el éxito y cuál es el fracaso?
Somos tan desmedidamente humanos,
que inventamos innumerables barras de medir.
Y nos medimos, y nos cuadramos,
nos configuramos para alcanzar la perfección
con la que ya nacimos.”

Feliz Lunes

“Tómate la vida en serio, pero en broma,
es decir, tómate en serio que la vida es una broma,
pero seriamente.
Que la broma no sea en broma,
que la seriedad no vaya en serio,
que lo serio sea broma y que la broma vaya en serio.”

domingo, 14 de enero de 2018

Estoy bien

"Estoy bien porque sé que lo estoy,
aunque siga el dolor deslizando sus garras,
aunque la incertidumbre continúe arrojando ácido en mis entrañas.
Nada de esto me mata
porque conozco bien su efecto, y lo abrazo y lo dejo pasar.
Estoy bien porque sé que lo estoy,
aunque las cosas no sean como yo querría
¿Quién soy yo para quejarme por las cosas?
¿Qué son las cosas ante mí para que yo decida juzgarlas?
¿Qué relevancia tiene que a mí las cosas me gusten o no?
Estoy bien porque sé que lo estoy,
y con eso me basta."

sábado, 13 de enero de 2018

En las alturas

“Eres muy alto,
Y se te escapan las cosas pequeñas que están en el suelo,
Y se te enfría el cerebro cuando te rozan las nubes.
Eres muy alto,
Y por más que lo intentas no puedes tocarte los pies,
Y te duele la nuca de tanto mirar hacia abajo.
Eres muy alto,
Y la gente te abraza las piernas y tú su cabeza,
Y tu música es tan elevada que nadie la entiende.
Eres muy alto,
Y por eso eres Dios pero crees que no debes creerlo,
Y por eso no puedes mirar mis ojitos de simio travieso.”

jueves, 11 de enero de 2018

Prestad Atención

Prestad atención, dejad de preocuparos. Únicamente dad cabida en vuestro pensamiento a lo que ocurre ahora ante vuestros sentidos, pues sólo eso es lo real y todo lo demás, lo que no veis, lo que no sentís, es un relato de una realidad a la que no habéis tenido acceso en el instante en que ocurrió, así que no es real, es un relato. Los relatos se construyen con palabras y las palabras son pequeñas mentiras que explican el mundo. Los relatos construidos con palabras los cuenta una persona, y una persona es un animal del género humano. El género humano está constituido por miles de millones de individuos que utilizan ficciones para construir su autonomía y su personalidad. Esas ficciones son grandes mentiras construidas con ideas y las ideas son imágenes mentales de la realidad. Dichas imágenes mentales condicionan las palabras que se utilizan para contar un relato, así que el individuo humano que cuenta el relato, usa palabras para describir desde sus ideas aquello que ha sucedido y, teniendo en cuenta, que las estructuras utilizadas para contarlo son producto de la imaginación colectiva, hemos de entender que el relato no puede ser nunca la realidad. Por tanto, lo único real es lo percibido directamente en el presente por el sujeto o los sujetos que interactúan con el continuo suceder.
Las palabras, aún siendo símbolos, aún sin ser en sí la cosa que indican, nos ayudan a entendernos (sólo cuando hablamos el mismo idioma y aceptamos el significado oficial). Digamos que las palabras pueden ser un atajo para alcanzar la comprensión del otro. Pero el problema de las palabras está en que no indican sólo objetos del entorno inmediato, también existen palabras que dan nombre a emociones o conceptos imaginarios e incluso palabras que abarcan todas las palabras que completan un libro, como es por ejemplo el caso de las ideologías.
Cuando un sistema de ficciones alcanza tal grado de complejidad, es positivo plantearse bloquearlo de vez en cuando. No podemos vivir sin las palabras, ahora ya no podemos o al menos, no podríamos vivir de la misma manera en que lo hacemos actualmente, pero podemos prescindir de su dominancia constante, podemos elegir cuando entrar y salir de su mundo. Porque la realidad siempre será más compleja que los mecanismos inventados para explicarla, y sería conveniente aprender a conectar con esa realidad de manera directa sin la necesidad de describirla, pues toda descripción es un juicio, y todo juicio limita, y aunque a priori parezca que controlamos esa capacidad de limitación con el fin de sintetizar lo vivido, finalmente, por el continuo juzgar, terminamos sintiendo mucho menos de lo que podríamos sentir, emocionándonos menos y captando menos detalles de la vida que nos rodea de todo lo que podríamos recoger.
Por todo esto es por lo que a día de hoy no puedo confiar en nada que esté construido con palabras si no se trata de poesía, porque la poesía es la destrucción del significado de las palabras y es, a la vez, la construcción del amor. Por eso ni siquiera confío en este mismo texto que estoy terminando de escribir, por eso deberíais haber prescindido de leerlo, pero dado que ya lo habéis hecho, convendría que lo ignoréis cuanto antes.

miércoles, 10 de enero de 2018

¿La libertad?

¿La libertad?
No, no es cuando todo ocurre acorde a tu voluntad,
sucede más bien cuando aceptas el afán por volar
de aquellos que lo pretenden.
Sucede cuando dejas que el río continúe en su devenir,
no cuando retienes sus aguas
e intentas crear un charco sólo para ti.
En su crecida, las aguas rompen los muros,
pasan por encima de las rocas más grandes.
Cuanto más acorralamos a un elemento libre,
Más aún ese elemento presiona contra las paredes,
y si en su empujar no consigue desprenderse,
No tarda en vaporizarse y culminar los cielos.

sábado, 6 de enero de 2018

Se me escapa

Si me regalaras
en el movimiento,
en la parsimonia
de la gota que se escurre en el cristal,
la yema de tus dedos,
sigilosas,
deslizándose en mi espalda.
Si en esta lluviosa tarde,
te hubieras quedado en mi casa,
si no fuera
porque la melancolía,
siempre se adueña del cielo
cuando me despido,
como una broma macabra de la puta vida
(¡Ay… que se me escapa la blasfemia!)
¡Se me escapa tu sonrisa!
Si me trajeras,
otra vez,
la manta de tu cuerpo,
el aire caliente
que despide tu estómago,
Si la conciencia de la realidad
no fuera tan retorcida,
si no estuviera maldita
mi escritura…
¡No habría poema!
¡Me importa una mierda el poema!
Sólo querría que existieras,
que no fueras un delirio
provocado por el humo del asfalto.
Sólo querría tu sólido cuerpo en mi esfera.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Cosmos

Desde la creación de la nada y el todo, cuando el fuego de la poesía calcinó los muros de la muerte, nuestras almas comenzaron a fraguarse y danzaron efímeras en el caos indómito del cosmos recién nacido. Las primeras estrellas parieron su luz, así como abrimos los ojos por primera vez. La inteligencia hacedora moraba en cada uno de los objetos, en cada uno de los sucesos, en cada circunstancia existente. Y en un punto inerte del vasto océano de nuestra dimensión, apareció de nuevo el fuego de la poesía, el acto de sentir, que comenzó a girar, a danzar alrededor de la luz sagrada. De la muerte surgió la vida, y de la vida se dio la muerte, y así se edificó la realidad en armonía perfecta hasta el día en que quisimos pensar que las coincidencias nos reunieron ¿Las coincidencias? ¿Hijas también del fuego, la imaginación y la metáfora? No, jamás hubo coincidencias. Tú fuiste de aquellas almas que surcaban el caos, yo fui la estela que rasgaba el cosmos, ya conocíamos el camino. Únicamente estábamos jugando a reencontrarnos, esperando a amarnos dando uso de estas estructuras maravillosas que denominamos cuerpos.

domingo, 24 de diciembre de 2017

A los machos

Os conozco bien porque sois sencillos, y venís con la excusa de vuestro pasado, con la excusa esa de vuestra problemática familia y las peleas en la calle. El método intimidatorio de hablar rápido, demasiado alto y con la jerga del barrio, tratando de causar miedo. Tenéis que demostrar que sois poderosos, para que os quede claro también a vosotros mismos. Tenéis que demostrar que sois autosuficientes, que habéis construido vuestra vida con vuestro esfuerzo y que os ha costado poco porque sois los mejores, biológicamente insuperables, machos alfa con una carga genética incomparable. Y pretendéis que entre en vuestro juego, que os baile el agua porque así lo tenéis fácil para sacar vuestras armas y mostrar la faceta que os interesa ¿Qué he conseguido yo? ¿Qué poseo? ¿Qué dirijo? ¿Cuáles son mis logros? Indagáis por esos lares pretendiendo descubrir la pata que cojea y os encontráis con mi indiferencia absoluta. Sí, lo reconozco, os lo pongo fácil, no caigo en la competición, no me interesa, no persigo medirme y ante quienes se regocijan en el pavoneo, yo recojo mis intenciones de amar y me largo a donde perciba que aún queda gente predispuesta a ser amada.
Y luego llega vuestra envidia, vuestra incomprensión ante la realidad aplastante que se os presenta. No entendéis como es posible que el amor que regalo me sea recíproco ¿Cómo vais a entenderlo? Todo lo que creéis haber conseguido se sostiene sobre una construcción de vuestra personalidad completamente imaginaria, en el fondo no habéis construido nada que valga la pena dentro de vuestra íntima esencia, seguís siendo los mismos de siempre, hombres llenos de prejuicios con toda la pesada carga de la educación recibida. Y quizás os veis en la necesidad de arrebatarme algo, pensáis que de esa forma recuperaréis parte de vuestra autoestima, pero obviáis que yo no poseo nada, y que por eso no hay nada que me podáis quitar. Yo no retengo, no oprimo, no trato como mío nada que no forme parte de mi cuerpo físico indivisible. Probablemente se os oxide el cerebro por una acumulación innecesaria de pensamientos violentos, probablemente comencéis a desear mi muerte con tremenda facilidad. El sufrimiento es vuestro, yo continúo en mi plácida nube, cómodamente arrastrado por las sensaciones cálidas y reconfortantes del espacio y del tiempo.
Pero no os odio, no os confundáis. Sé que vuestra inconsciencia os trae sufrimiento. Sé que vuestra incapacidad para replantearos vuestros valores y convicciones, os lleva al disfrute parcial y limitado de la experiencia de vivir, y que nunca tendréis acceso a la dimensión infinita de la paz interna porque no puede percibirse intención alguna en vuestra mente de alejarse de la personalidad prefabricada que asumisteis. No os odio, de hecho, os amo. Os amo porque yo también a veces soy vosotros, porque he sobrevivido en este mundo, en esta sociedad y he recibido el mismo trato y la misma educación. Mi subconsciente está plagado de dogmas que no soy capaz de reconocer a simple vista, lo cual me lleva a caer en actuaciones contrarias a mis intenciones cuando no me mantengo atento, cuando dejo de seguir los latidos de mi corazón.
Puede que algún día comencemos a darnos la mano, pero de verdad, sin apretones, con suavidad, en un gesto de ayudarnos a salir del pozo, el uno al otro. Puede que dejemos de lado la demostración de nuestra fuerza física, que no deja de ser algo ridículo y paradójico, ya que el simple hecho de poseer la necesidad de demostrarla es un profundo signo de debilidad psicológica. Puede que algún día contemos con la posibilidad de amarnos, sin sentirnos ridículos por ello.

Mundo mágico

Creía que la felicidad
moraba en aquel minúsculo vaso de vidrio,
en los grados de aquella botella,
en la estridencia del bombo base
de canciones insulsas,
en el volumen que nos obligaba a gritar
para escucharnos,
en el olor a cigarro de los abrigos,
en el aroma de las flores exprimidas
en los laboratorios para tapar el sudor humano.
Creía que la felicidad
podían ser las voces rotas de los borrachos de la calle,
de los hombres grandes (aunque pequeños)
con sus cánticos graves y amenazantes,
hijos predilectos del patriarcado.
Pensé hace ya años,
que aquello sería la felicidad,
pero frente a la suma descontrolada
de situaciones sobrestimulantes
que colapsaban mi alma,
estaba la simpleza de la realidad próxima,
el presente en su pura expresión,
manifiesto en la luz tenue de las farolas colando sus rayos
en las mínimas gotas de la neblina,
manifiesto en el silencio de las carreteras,
en las basuras repletas de objetos remplazados por otros nuevos
a causa de las fechas navideñas,
manifiesto en el frío, en mi cara congelada,
en mi barba larga protegiendo mis mofletes,
manifiesto en tu sonrisa perenne,
en el cielo que nos mira con sus ojos negros,
manifiesto en cada célula viviente
que construye un trozo indivisible
de este mundo mágico.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Por la prisa

Por la prisa, no desayunamos.
Por la prisa, no hacemos el amor
ni siquiera nos damos los buenos días.
Por la prisa, aunque parezca contradictorio,
perdemos el tren, llegamos tarde.
Por la prisa, respiramos a medias.
Por la prisa, estamos sin estar,
nos echan de menos y echamos de más.
Por la prisa, asumimos como única realidad el mundo práctico,
y nada existe más allá de los quehaceres,
aunque no valgan para nada
y la muerte se lleve al fin y al cabo todas nuestras idas y venidas,
todas nuestras vidas en las avenidas del delirio.
Por la prisa, no vivimos,
y llegamos al lecho de muerte,
y es como si hubiésemos llegado al lugar en el que siempre habíamos estado,
en nuestro cementerio de cartón,
esa caja estrecha que nunca dejó pasar la luz,
por la prisa.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Sentir

¿Y si sólo sentir fuese real?
Aunque la piel se enlace y se enrede en los sucesos,
y de la piel hacia dentro vengan,
como torrentes, los estados anímicos
¿Y si la causa diera igual? ¿Y si sólo sentir fuese real?
Si sólo sentir fuese real,
estaríamos entonces despistados,
prestando atención a lo que es efímero,
a una materia plástica
que el fuego pronto transformaría en humo.
Si sólo sentir fuese,
si sólo sentir es,
estamos entonces enfocando erróneamente la vida,
confundiendo el punto,
el cuerpo, el espacio
en el que habríamos de poner nuestra atención.
Si todo lo que importara fuese...
El fuego de mi garganta frente a tu beso furtivo,
la contracción eléctrica de mi estructura
tras el despliegue incauto de tus caricias sobre el silencio,
la horda de tambores ancestrales
retumbando al unísono en mi sólido vientre,
si eso fuera todo lo que importara...
la mitad de nuestra vida estaría estancada,
atrapada en una dimensión virtual,
una caverna engañosa,
como aquella de Platón, la de las sombras.
Quizá nos sobrecoja el miedo, pero
¿Y si sólo sentir fuese real?

jueves, 14 de diciembre de 2017

Perspectiva

Que todo es cosa de perspectiva ya lo sabemos, hasta nuestra propia muerte puede parecernos un plato de buen gusto. Los sucesos son eso, acontecimientos que discurren sin que exista posibilidad de transformación una vez que ocurren. Hay muchas herramientas a escoger a la hora de enfrentarnos a los hechos, pero actitudes hay básicamente dos. Podemos optar por auto-infligirnos una sucesión descontrolada de violencias psicológicas tomando el camino de la queja y el constreñimiento, de esa manera no cambiaremos nada, no habrá sensación de alivio ni desasosiego, pero sentiremos algo así como un halo de justicia y orgullo, fruto de la asunción de nuestro inconformismo como algo positivo, un inconformismo sin resultados ya que hablamos de eventos inevitables.
Por otro lado, podríamos optar por la senda de la asimilación, de la aceptación. En este caso tampoco cambiaríamos nada, lo inevitable continuaría su curso y, quizá tristes o quizá emocionalmente indiferentes, esperaríamos con los ojos bien abiertos a que la situación se modificara por sí sola. Después trabajaríamos intelectualmente para encontrar la manera de construir mecanismos que eviten la repetición de los sucesos que nos disgustan.
Y a la nieve que comienza a caer cuando uno está en plena calle, no nos queda otro remedio que amarla. Colocar nuestra cara frente a ella y dejar que nos bese.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Vosotros

¿Y vosotros? ¿Cómo estáis? ¿Es cierto que vagáis sin rumbo? ¿Es cierto que camináis por una senda completamente imaginada? Y en ese caso ¿Cómo hacéis para caminar sin cuestionaros constantemente la razón por la que camináis? ¿No os preguntáis ni siquiera por qué tenéis pies? ¿Para qué existen los pasos si no pueden llevaros a ningún lugar? Si al menos os hubieran ofrecido alas…
El diseño ha diseñado al diseñador, y no al contrario. El arquitecto lucha contra su obra. Ella nació antes que él.

domingo, 26 de noviembre de 2017

De lo feo y lo bello

Que todo es feo no es verdad
y que la verdad es mentira,
es una cosa imposible.
Verdad es que lo feo destaca,
que lo feo tapa,
oculta y comprime la belleza.
Verdad es que lo feo hace ruido
que lo feo conquista el oído
y que a la belleza nos cuesta más escucharla.
Y aunque la verdad no es mentira
ni existen mentiras que sean verdad,
hay bonitas fealdades,
cosas feas que son bellas
y bellezas horrorosas.
Y aunque hay cosas objetivas,
que por más que las miremos
siguen siendo lo que son,
son cosas que son pocas
y que irremediablemente son.
Ni lo feo es tan feo
ni existe en terrible abundancia,
ni lo bello es tan escaso
ni se aleja asiduamente de tus ojos despistados.

sábado, 25 de noviembre de 2017

De la idiotez y el miedo

A primera vista parecen buena gente,
con buen criterio,
gente cuerda que sabe lo que quiere, a primera vista.
Luego les da por hablar de revolución,
como una cosa bonita que hay que hacer,
pero en el fondo están defendiendo la pena de muerte.
Aunque bueno,
la pena de muerte la defienden hasta que hagan su revolución.
Obvio. Cuando maten a todos los malos, ya no hará falta matar a nadie.
Y viviremos todos genial.
(Es curioso que los malos son fácilmente identificables)
Esta buena gente está muy enfadada,
es normal,
pasan cosas muy feas en el mundo,
cosas terribles e indignas.
Los malos castigan, maltratan y matan a los buenos
porque sienten que son mejores,
creen que tienen el derecho y la potestad para hacerlo.
Rara vez piensan que estén equivocados actuando como actúan.
Los buenos quieren castigar, maltratar y matar a los malos
porque sienten que son mejores,
creen que tienen el derecho y la potestad para hacerlo.
Rara vez piensan que estén equivocados pensando como piensan.
Pero los buenos y los malos no son iguales. No.
Son igual de idiotas, eso sí.
Lo que lleva a unos a actuar de una manera,
es la misma cosa que lleva a actuar a los otros de la misma manera.
Que unos se identifiquen como malos
y otros como buenos es sólo cuestión de etiquetas.
La moral y la ética son fruto de la cultura humana,
y la cultura humana es fruto de la imaginación.
La cosa que lleva al humano a ser idiota
es un sentimiento,
una emoción derivada de los pensamientos de odio,
odio que implica cierto complejo de superioridad,
complejo que proviene del miedo,
miedo que provoca pensamientos de odio.
Tanto los buenos como los malos
son dominados por ese sentimiento.
Tú y yo somos idiotas,
no sé si buenos o malos,
quizá para eso no haya nada que hacer,
pero para la idiotez
puede que tengamos algún remedio todavía.



viernes, 24 de noviembre de 2017

¡Viva el odio!

Yo generalizo.
Tú generalizas.
(Y el resto de la conjugación)
Generalizar es divertido,
sirve para desear la muerte de muchas personas a la vez,
o incluso para ponerla en práctica.
También sirve para discriminar.
Nos hace la vida más fácil.
No hay que pensar tanto ni profundizar a la hora de conocer a otras personas.
Yo, como cada cual, estoy en la lista de espera de varias cámaras de gas.
Entraré en aquella en la que más prisa tengan por meterme,
y en las demás tendrán que conformarse con que, al menos, ya he muerto.
Todas las etiquetas con las que me identifican
han sido colocadas sobre mí sin mi consentimiento,
y a veces (por no decir siempre) se refieren a cuestiones biológicas
sobre las que no he tenido ningún tipo de elección.
Pero aún así debo rendir pleitesía.
Debe ser que le pedí a Dios que me hiciera como soy,
debe ser que yo sabía que ser como soy es “mejor”,
y antes de nacer debí rogarlo, aunque ahora no lo recuerde.
A veces miro al cielo para ver si viene ya ese meteorito,
el de los dinosaurios,
porque a veces generalizo
y creo que todos los humanos damos asco,
y que antes de nacer elegimos ser humanos
porque sabíamos que molaba más que ser una vaca (por ejemplo),
así que le pedimos a Dios que nos pariera una hembra humana,
y Dios nos concedió el deseo.
Casi todos los humanos comen vacas y llevan milenios haciéndolo.
Si las vacas fuesen humanos, exigirían respeto. Pero las vacas no hablan.
Y creo que las vacas no generalizan,
pero puede que sueñen con meteoritos,
con pequeñas piedras que caen,
a gran velocidad,
únicamente sobre cabezas humanas.
Al meteorito no le importa que tú no comas vacas,
tú eres un humano
y por pertenecer a la especie humana
se te hace responsable del exterminio pertrechado por tus semejantes.
Sí, así son las cosas ¡Viva el odio!

lunes, 20 de noviembre de 2017

Viento

Viento que viene y que va, violento a veces cual vándalo. Viento que baila versátil, voluble, voluptuoso, que me besa, que me vence, que me aparta el cabello de la faz. Viento vivaz, viento vigoroso que me arrastra. Querría vivir en tu vaivén invencible, en tu vibratoria voz. Querría vivir valiente, viajando, sin visa, sin prisa, como tú, vigoroso viento, como tú, vívido bandido indomable de las cordilleras.

Foto realizada por Jesús Bonham

Las nubes

Ahora que comprendo, ando falto de tiempo para explicar. Así como un flash ha venido a mí la respuesta, pero igual de rápido se ha difuminado la pregunta. Me bajo en la siguiente parada, es una estación en curva. Al salir tendré cuidado para no introducir el pie entre tu mirada y mi sonrojo. Fuera de este gusano metálico nos están esperando las nubes, que estarán pasando inocentes como siempre sobre nuestras cabezas, de la misma manera que pasan las cosas que pasan. Vienen, suceden, se van y se desvanecen.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Vienes

Vienes, te arrastras, me observas y te vas. Vuelves, brillando, me agarras, me muerdes, te alejas, regresas, me envuelves y me arañas con tus garras de metal. Quiebras tus colmillos devorando mi espíritu que se revuelve cual pensamiento cayendo por tu larga garganta.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Inteligencia contra naturaleza

Se dice que el ser humano es inteligente, consciente de sí mismo y de su entorno de un modo diferente al del resto de los seres vivos. Se dice que esa capacidad se desarrolla gracias al cerebro, que está metido en una cabeza. Así que una mano o una pierna por sí sola, no es inteligente ni tiene consciencia ¿El ser humano no es inteligente en su conjunto?
Se dice que el cuerpo humano se asemeja en alto grado a un ecosistema por la cantidad de microorganismos que aloja. Se entiende que el ser humano es producto y parte de la naturaleza.
Si el cerebro es parte del ser humano y el ser humano es parte de la naturaleza ¿Por qué deberíamos ser escépticos ante la afirmación de que la naturaleza es un ser inteligente y consciente cuando no ponemos en duda que el ser humano lo es? ¿No sería, según la lógica que utilizamos para dudar de la inteligencia de la naturaleza, que lo inteligente y consciente fuera el cerebro y no el ser humano en su conjunto? ¿Somos la “cabeza” de la naturaleza? ¿Sería antropocéntrico pensarlo así?
Sencillamente, si la naturaleza es todo lo que existe (el universo, las leyes físicas, el tiempo, el espacio, etc.), la inteligencia humana también es producto y parte de la naturaleza, así que la inteligencia, en cualquiera de sus formas y manifestaciones existentes, es naturaleza. Por lo que, aunque lograse desarrollar la inteligencia por mecanismos evolutivos azarosos o fruto del afán por la supervivencia, la naturaleza, a día de hoy, es inteligente.
Pero ¿Y si la inteligencia no fuese real? ¿Si se tratara sólo de una palabra inventada para delimitar una característica que no podemos explicar? ¿Y si la consciencia inteligente fuese algo que escapa a nuestro control comprensivo? ¿Y si todo este escrito no fuese más que un juego de ideas entrelazadas, un baile casi involuntario de palabras que utilizo para explicarme a mí mismo algo que como partícipe de la vida no puedo llegar a comprender jamás racionalmente?

jueves, 2 de noviembre de 2017

Increíble

¿Sabéis? No he dicho nada así públicamente, porque tampoco hace falta que ande contando siempre mi vida. Pero para enmarcar un poco la increíble experiencia que me ha sobrevenido hoy, os comento que estoy viviendo en la sierra de Madrid. Me he venido para acá porque cuento con el privilegio de que mi familia posee una casa en un pueblito, y me han permitido el lujo de montar un pequeño estudio de grabación en la Buhardilla. Sí, mi intención es componer canciones y después grabarlas y terminar pariendo un nuevo disco, así que finalmente el privilegio de la casita en la sierra se convertirá también en el privilegio de, al menos, todos aquellos que disfrutáis con mi trabajo. Pero no os vayáis a impacientar porque tardaré largos y duros meses en sacar todo esto para afuera.
Lo que venía a contaros realmente es que, entre esfuerzo y esfuerzo por vomitar palabras, he desistido un rato de mi trabajo y me he escapado al bosque. El bosque en esta parte de la sierra tiene un encanto especial. Está compuesto sobre todo por robles, la vegetación es bastante abundante y varios riachuelos cruzan la zona, hay, de hecho, diminutas cataratas repartidas en los recovecos que forma el agua entre las ramas. También hay un número significativo de aves, además de corzos, ciervos y jabalíes. Ahora en otoño los colores son increíbles, tonos rojos, amarillos y verdes se mezclan creando una atmósfera completamente mágica.
Me he metido entre las zarzas, por una zona aparentemente inaccesible. Después me he subido a una roca, me he sentado cómodamente y he sacado el libro que llevaba en la mochila. Cuando estaba totalmente concentrado y sumido en la lectura, he notado el olor intenso de la tierra y la hierba mojada, he sentido el frío que me aportaba la nítida niebla, me he sobresaltado en algunos momentos con el sonido de las ramas secas de los árboles cayendo sobre las mantas amarillas de hojas y me he maravillado con el baile frenético de los pajaritos. Y eso es todo lo que ha pasado. Después me ha entrado hambre y he regresado a la casa para cocinar algo ¡Ha sido increíble!

Es más sencillo

No es del todo importante, si es que alguna cosa lo es, pero quiero recordar al individuo (y a mí mismo) que la jerarquía del valor de las cosas, el sistema vertical para reconocer la mayor o menor importancia de los hechos, los sucesos, las sensaciones o los objetos, es otro constructo teórico fruto de la imaginación humana para mantener en equilibrio y en orden nuestro frágil sistema de auto-estima y nuestra supuesta personalidad.
No eres especial, el rayo divino no está esperando el mejor momento para posarse sobre ti y ofrecerte el nirvana, no posees ningún tipo de valía, tampoco lo contrario. Simplemente existes. Tratar de establecer un valor supremo a tu vida personal y única es, paradójicamente, una manera de reducir a simples especulaciones mentales el acontecimiento singular que supone tu existencia en el tiempo. Tu insignificancia puede ser a la vez tu grandeza. Aunque en el fondo es algo que da igual, tanto la insignificancia como la grandeza son juicios humanos añadidos a la realidad para etiquetarla y desarrollar así valores, opiniones, creencias, convicciones y más tarde quizá religiones e ideologías con sus respectivos templos.
No eres mejor ni peor, sencillamente eres. Eres uno más entre tantos, un tipo que pasea entre la masa. Masa que se compone de tipos que pasean entre la masa. Masa a la que tu perteneces desde la perspectiva individual de cada tipo que pasea (y también desde una perspectiva objetiva si hubiera un espectador omnisciente). No eres un dios en ti mismo ni por ser un simio humano tienes derechos y deberes, eso son papeles, leyes fundamentadas en ideas. Mal que te pese tu vida está sujeta a las fuerzas puras y objetivamente verídicas de la naturaleza. Sólo existes, sucedes, como el resto de las cosas que se amontonan en el instante, nada más.
Nada está bien y nada está mal. Como ser sujeto a las leyes naturales, te disgusta pasar hambre, te disgusta pasar frío, te agrada una ducha caliente y tener sexo, huyes del dolor y buscas el placer. Ninguna de estas cosas son buenas ni malas, sólo son. El juicio y la etiqueta son fruto de tu mente para construir tu propio orden. Pero déjame percibir algo: Ese orden nos limita, obstruye nuestra capacidad para ser con todo en el instante. Tal vez la asunción de esta realidad provoque cierto tambaleo en las estructuras de la identidad forjada, pero esa identidad es “falsa”, se fundamenta en una línea temporal, la cual nace de nuestra imaginación, que se apoya en eventos del pasado que persisten distorsionados por los juicios que hemos utilizado para almacenarlos ¿Para qué necesitamos identificarnos? Es más sencillo ser.

martes, 31 de octubre de 2017

La lengua

Me atrapa la lengua, me reduce, me limita ¡Me estresa! Querría arrancarme la piel desde dentro, mostrar en imagen explosiva mis entrañas, reducir en un grito único y poderoso los pergaminos infinitos manchados de metáforas e hipérboles que algún espíritu poético escribiría. Me atrapa la cordura, me asfixia, me remueve, quemaría cada convencionalismo sin demora, cada prejuicio, cada aprendizaje insulso, retorcería la cultura imperante hasta que no fuera más que una mentira generalizada. De mis pies nacería un planeta de sangre que estallaría sobre mi propia cabeza. Mi cuerpo teñido de rojo vagaría ante los ojos de la humanidad y en nuestra esencia simiesca surgiría el comienzo del amor profundo hacia el mundo, con su inevitable giro, con su inevitable ser.

viernes, 27 de octubre de 2017

Cunnilingus

Que abandone la poesía, que sea explícito y concreto quieres, que trate la vanguardia política y social de nuestro tiempo aunque me hunda en la polémica y la crítica. Que quieres entender lo que se expresa… Me besas con el apoyo asambleario que te presta la serotonina y desatas tu sensualidad anárquica en la cámara legislativa de mis ojos. Encojo mi cuerpo coaccionado por las fuerzas represivas del Estado español y me acaricias con la sutileza de la independencia catalana, me excito a tal escala que casi percibo las patas del caballo de Simón Bolívar proclamando en mi piel la emancipación de América. Me domina tu lengua castellanoparlante metida hasta el fondo de mi garganta que canta el Txoria txori de Mikel Laboa mientras me arañas la espalda y te deslizas cual boa comprimiendo mis privilegios masculinos. Percibo en el vello de tu entrepierna el afán por vislumbrar en mi ego algún residuo superfluo del producto infame del heteropatriarcado, pero mi saliva de varón cisgénero se ha emancipado ya del prototipo de belleza socialmente aceptado y heme aquí apasionado en este cunnilingus que explota en orgasmo feminista. Tus gemidos silencian el ruido perturbador de las opiniones ajenas y en éxtasis colectivo adherimos nuestros cuerpos desnudos a una revolución de carcajadas que transforma a su paso en polvo todo lo efímero que nutre al ego humano en esta era hipócrita y malsana.

Amplexo

Me arranco los minutos de la vida que me envuelve pensando en la tristeza que en mi ausencia te socava, creyéndome la causa de tu mal, cierro la boca e inútil me limito a discutir conmigo mismo.
Llamándote levanto el estandarte de la duda y siento que barajas nominarme responsable, entonces me sepulto para que no puedas verme y acepto firmemente que esto es sólo cosa tuya.
Me arrugo en una esquina y evitando dar señales, acabas asumiendo tu delirio intransferible, concibes el absurdo de luchar contra tu vientre y así como te abdujo, se disipa la demencia.
Se posa lentamente tu fragancia en mis orejas, me giro, doy la vuelta y me acorrala tu sonrisa, no hay brecha en el espacio que haga tiempo a mis reproches, por eso nos fundimos nuevamente en nuestro amplexo.

jueves, 26 de octubre de 2017

Te quiero

Te quiero, te digo, perdido, mirando tu ombligo. Y te ríes, te enfrías, quizá desconfías. Lo sabes, te callas, no quieres amar tan temprano, aunque no haya otra cosa distinta que te haya surgido en el último beso que me has regalado. Lo sabes, callarte te ofrece el sillón de la gloria, el control periférico intacto y estable de las emociones, te sientes triunfante, elefante, gigante, dominas, o al menos lo crees, mis latidos. A mí no me importa, lo gozo, me gusta el infierno, caer en el pozo si es lo que se advierte, me gusta lamer la oquedad tormentosa y oscura que a veces nos trae la existencia, aprendí a enamorarme también del dolor, de la sangre, del mal, del perder, del caer, de estar sólo y ser triste. Me trae tu silencio arrogancia, me huele tu aliento a soberbia, y vuelvo a decir que te amo, no miento, te tengo sin ropa en mi cuerpo y derrito mi fuerza salvaje en el vientre candente que posas mojado en el mío. Te asustas, me miras, te crees que estoy loco y observo tu miedo a perder el control, así que te vas, te levantas, te ves preocupante, te crees que me pierdo en alguna emoción Bécqueriana, no importa, da igual, que más da, no me entiendes, lo sé, te sonrío, eres libre. Me quedo abrazado a mí mismo, yo solo, en mi cama, me sobra, me quiero, me amo y por eso te amaba, quería ofrecer una parte de mí, compartir, comunismo afectivo quizá, pasional anarquía, otro día será, volverás, es así, te has largado con una maleta cargada de dudas.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Subir a los árboles

Subir a los árboles, andar en las nubes, tocar las estrellas, trepar más allá del espacio infinito, que no importe el acto, perder la cabeza, llevar la contraria, soñar sin descanso, saber que detrás del silencio hay un manto tejido de gritos. Amar sin remedio, partir al abismo, dejarse caer, levantarse de nuevo, romper a llorar, echarse a reír, morir de placer, vivir de gozar, errar, sentir, cansarse, seguir, destruir, construir, arremeter con lanza y espada, dignificar el tiempo y el espacio bajo acciones delirantes, mantenerse distante, arrimarse si place, zarpar al crepúsculo, perseguir el sol. Reventar de pasión, entender, confundir, aceptar, conversar, enfadarse, luchar, comer lo que quieras, o quizá pasar hambre, y ser mujer, y ser hombre, ser pez o caballo, lavarse los dientes, decir lo que sientes, comprender el absurdo, reírse del mundo, que no importe nada, que nada no exista, que el hecho de andar en el filo no quiebre tu risa, que siendo consciente de todo no pierdas por nada tu hermosa locura, procura o no pienses, da igual ¡No hagas planes! ¡Pamplinas! ¡Planea! sobre las cometas, no metas la pata, rescata tu aliento, lo siento, la vida es un cuento, tal vez, un momento, imperfecto. Pese a que no te interese, cuando nunca regreses, tus pasos se verán suspendidos, flotando cual pluma de cuervo, cayendo lentamente sobre la superficie lunar. Mas es la vida, así que todo y más, sin más, será. Mañana tal vez no amanezca.

Nocturno

Me retuerzo cual tronco desnudo alrededor de la densa melena del viento para encontrar la boca que lo escupe hacia el mundo, me revuelvo cual estómago hambriento para sacudir la cabeza de la fiera indomable que custodia la crueldad del tiempo. Busco delirante los rincones oscuros donde dormitan las luces cegadoras, acudo a las entrañas del dragón de hielo donde habita congelada la locura. Respiro ansioso la polvareda dorada de la ciudad imaginaria para ofrecer materia a los microbios virtuosos de mi cuerpo, para que ingenien paraísos suntuosos en mi cráneo y desbordar la blanca pared de mi existencia con la tinta de mi sangre avinagrada.

Es

Para desenvolverme en este mundo práctico me veo obligado a cobrarle importancia a la cordura, para pasar inadvertido y no robar demasiadas miradas inoportunas y juiciosas, tengo que haceros pensar que creo en la existencia de la racionalidad, pero estoy cansado de jugar al gato y al ratón. Todos los tratados, discursos, panfletos o historias que nacen de la obsesión permanente por construir un orden mental ficticio, son fruto a la vez de las estructuras programadas y condicionadas por el paradigma común desde el que observamos y vivimos la realidad. Se trata de un bucle vicioso, una niebla alrededor de nuestros sentidos que se alimenta de nuestra creencia en su existencia y en su importancia, que se nutre de los juicios y las opiniones que generamos en torno a las imágenes que nos muestra. Sencillamente… las cosas son. La vida sucede, no hay nada más. El tiempo no es lineal, no hay principio ni fin, el tiempo es otra interpretación humana de algo que simplemente “Es”. Todo ha sucedido ya, dejó de suceder, está a su vez sucediendo y regresará a suceder. Nada en sí mismo es algo concreto o “significable”, todo es una etiqueta construida a lo largo del convencimiento condicionado por la naturaleza de las cosas que influyen en nuestra percepción, irremediablemente.
No tengáis miedo, ni a la muerte ni al dolor. Volad como las cipselas de un diente de león sacudido por el viento. El paso humano por este devenir no es infinito, pero permanece. Un meteorito sacudió la tierra y eliminó a los dinosaurios.
¡Perdamos el sentido, abracemos el delirio, aplastemos la cordura, comencemos a ser con lo que “Es”, pero esta vez conscientes de que “Somos”, de que sólo somos dentro de lo que “Es”!

Recopilación de escritos en 2017

19 de Enero 2017
El sabor de la primavera se escondía detrás del brillo blanquecino de las flores salvajes. No había nadie pisando los prados y la montaña se veía imponente a lo lejos con una sonrisa completa, como una espiral perfecta y hermosa que sólo los corzos dominaban y entendían. La voz del viejo paisano retumbaba y una multitud de aves cruzaba el cielo en ese mismo instante.
Yo, confundido y alegre, analizaba las distancias y comprendía lentamente la falsedad de las mismas, veía las líneas, la red del paraíso virtual que mi mente creaba y observaba como aquel petirrojo venía a mi alma y rompía las telarañas de mis ojos.

20 de Enero 2017
Cada día me resulta más absurda aquella gente que ofrece a los "artistas" una condición iluminada, como si estos hubieran sido tocados por un rayo de luz omnipotente y ahora fueran capaces de desarrollar mágicamente tareas que para otros son "imposibles". Más aún me cansan aquellos "artistas" que se creen por encima del resto de seres humanos y vagan con su orgullo y su delirio egocéntrico desprendiendo ese olor a autoestima horadada.
¡Amigos! ¡Cuanto antes asuman su insignificancia en este tiempo y este mundo que nos ha tocado, antes se harán conscientes de su inigualable grandeza! ¿Qué mérito tienen los actos o las obras de aquellos que afirman haber sido enviados por Dios? ¿Qué trabajo, qué dedicación, qué pasión han desarrollado para llegar al punto más alto de la montaña? ¿No es acaso una fuerza suprema independiente a ellos la que ha generado sus obras? Si esa basura fuera cierta... ¡Preferiría por siempre a los nadie, a los olvidados, a quienes de la nada batallan para construir su camino, a quienes desafían desde la fuerza de la individualidad humana a todas esas luces espirituales que cuentan con la omnipotencia suprema! ¡Qué belleza los frutos del trabajo apasionado! ¡Qué belleza saberse uno más, un creador de versos o zapatos, un artesano de palabras o un caminante absorto en la hermosura del andar!

15 de Febrero 2017
Los finos cristales que atraviesan la mañana se deshacen ante la pálida luz que emana de este caminar sin rumbo.

16 de Febrero 2017
Parece que hoy nos arrastrará el viento, y parece además que juega a nuestro favor ¡Qué bueno si fuera cierto! ¡Que el viento en movimiento hiciera a veces uso de razón!

17 de Febrero 2017
"No todo es color de prosa", me dijo la mariposa. "Una tan pronto se posa sobre alguna hermosa rosa como se ve en una fosa toda hedionda y mohosa, esa es la cosa...", continuaba orgullosa. "La vida... Sí, esa terrible y gloriosa, a veces tan dolorosa y otras muchas deliciosa, como una poderosa diosa, fogosa, frondosa... No todo es color de prosa", decía la mariposa.

22 de Febrero 2017
Las baldosas amarillas del camino caen hacia el abismo en el preciso instante en que el talón se despega y doy otra zancada, no existe retorno y tampoco destino, sólo la ilusión, la magia, el hechizo, el fruto de los trucos de aquella enigmática NADA.

24 de Febrero 2017
Tu ser es lo que somos en esencia compartida, un corazón de carne, de raíces, de lombrices y de arcilla, un revoltijo de existencias percibidas, de experiencias, de frecuencias conectadas, arraigadas y expandidas.

28 de Febrero 2017
Veo en el silencio el paraíso, en un planeta a muchos años luz del nuestro. Allá no somos ya personas nadie y vemos sumergirse rojo el sol despacio. Andamos sin arapos somos brillo, consciencia solamente o algo así, y densa llega el agua hasta la costa sin arrancar el orden de aquel caos.
El tiempo es una cosa que es palabra, pero ahora significa libertad, infinitud, inexistencia, eternidad... Es lo que abarca todo y también nada.

1 de Marzo 2017
La noche cae sobre un árbol muerto que antes observaba el lago. Su espíritu observa el lago aún. Su cuerpo muerto permanece erguido. El reflejo de sus ramas muertas sobre el agua está vivo, la noche que acontece esta noche, ya lo hizo muchas veces cuando el árbol aún vivía. La misma noche que ahora observa el árbol muerto, está viva. Su muerte no tiene significado, quizá sólo las ramas secas esparcidas en el prado digan algo, o puede que las arañas que ahora están alrededor del tronco tengan cosas que contarnos. Pero también esas arañas eran las que se subían cuando el árbol aún tragaba agua del lago y consumía luz solar. La misma luz solar vendrá mañana, tan viva como el árbol muerto, y hará visible como siempre el cuerpo inerte del que se haya aún erguido como antaño. Entonces... ¿Qué es la vida y qué es la muerte? ¿Cuál es la diferencia? ¿Y si es sólo una danza de conceptos? ¿Un vaivén de perspectivas? ¿Un licuado de elucubraciones derramadas sobre el circuito sempiterno del tiempo? ¿La misma cosa? ¿El mismo color sometido al embrujo de la noche y el día?

3 de Marzo 2017
Cuando los seres humanos desarrollaban su actividad en el tiempo que percibían como su propia vida, cuando pasaban preocupados por aquellos segmentos que ellos reconocían como su espacio temporal. Cuando lloraban, cuando se lamentaban, cuando hacían todas esas cosas que no querían hacer, cuando se planteaban que de un momento a otro todo explotaría... El mundo, así, como creían conocerlo, ya había reventado, ya era un pedrusco frío y absurdo dando vueltas por el espacio universal.
Todos los acontecimientos referentes al pasado, presente y futuro son completamente simultáneos, cuestión, dicho sea de paso, imperceptible desde la dimensión habitada por los humanos que, a pesar de reconocer que el pasado "fue" presente y que (el pasado) en el presente es un producto de la "memoria-imaginación", y que, a pesar de saber que el futuro en el presente es sólo también un producto de la imaginación y de lo hipotético... No pueden desligar su desarrollo y su supervivencia de la recreación mental de la ficción del pasado y el futuro, paradójicamente, dentro del único espacio-tiempo realmente existente (y que se tiene menos en cuenta): El presente.

19 de Marzo 2017
Quiero abrazar a toda persona que afirme honestamente que ama la lluvia, el sonido profundo que surge del golpe de miles de millones de gotas al unísono. Quiero abrazar a toda persona que afirme que la rosa no es rosa sin espinas, la coherencia entre la oscuridad y el brillo, la esencia profunda de lo hermoso. Quiero encontrar a aquel que halló la luz en las cavernas, quiero prender una hoguera junto a quien sintió la paz en medio de la guerra.

21 de Marzo 2017
Necesitan la etiqueta para indicarnos el significado de aquello que etiquetan, ya que probablemente sin la etiqueta no sabríamos de que trata lo etiquetado, es decir, que lo que se etiqueta probablemente no sea lo que la etiqueta indica, por eso le ponen la etiqueta.
No le cuelgan la etiqueta "árbol" a un árbol, ya que sabemos, por su esencia, que aquello es un árbol, sin más. La etiqueta “árbol" se le coloca a un dibujo mal conseguido, a una escultura indescifrable o a una cosa que debería parecer un árbol, pero que no lo es ni se le asemeja. Por tanto, la etiqueta sirve para que finalmente sepamos que lo etiquetado es justamente lo contrario a lo que su etiqueta indica. La etiqueta sirve para que nos percatemos de que la necesidad de su utilización es fruto de la inseguridad y la desconfianza en la comprensión del significado de la cosa etiquetada, así que, cada vez que veáis una etiqueta recordad lo siguiente: Si existe la necesidad de nombrar, de enmarcar o de poner una etiqueta a un movimiento, a una protesta, a una lucha, a una persona o a cualquier cosa, es porque esas cosas no son lo que sus etiquetadores intentan hacernos creer que son, sino lo contrario. La etiqueta es utilizada para delimitar la amplitud inabarcable del significado de las cosas y evitar el libre desarrollo de nuevas conclusiones, provocando así la comprensión parcial o incluso errónea de aquello que está siendo tratado, vivido u observado.

22 de Marzo 2017
Ya nos queda poco, eso supongo. Orgullosos de nuestra inteligencia pereceremos, y haremos perecer todo cuanto vive en el tiempo que habitamos. Sólo espero haberos visto amar aunque fuese en un instante líquido, sólo espero haber tenido una sonrisa entre mis manos para deciros adiós con algo más de fundamento y coraje. No conozco la razón ni lo real, sólo a veces siento ráfagas de sentimientos irrompibles y quedo sólo en ellos suspendido, y acepto la imposición mental que nos doblega. Ojalá no hubiera ya más sufrimiento y pudiéramos querernos como somos.

11 de Abril 2017
No quiero imaginar las veces que buscaste una respuesta, no quiero conocer los golpes de tu tierno corazón. Quisiera ver brillar la vida entre tus gestos y alegre compartir mis pasos fortuitos. Quisiera que entendieras que me fui, aunque largarse fuera siempre inapropiado. Quisiera que entendieras que te vi y comprendí que era mejor mirar para otro lado.

9 de Mayo 2017
Lo conoces, sabes quien, sabes como y hasta lo podrías tocar, lo tienes ahí, al lado, cada día y piensas que por eso no vale lo que vale, que se pasa con su estima personal, pero te equivocas. Su valor es el valor que siente, cada día diferente, pero jamás es el que tú decides porque no eres su mente ni su corazón, sólo eres un necio simio más plagado de prejuicios (yo también).

10 de Mayo 2017
La camisa amarilla me pesa más que los libros de historia universal, pero no hay manera de cruzar la frontera de fuego sin la indumentaria exigida por el panfleto de caca. Me da mucho miedo que descubran los libros, más aún que se percaten de los poemas arrugados que llevo en los calzoncillos. Tengo que asumir el riesgo.
Esperamos la larga cola para cruzar la línea de mocos y en el mostrador supremo me para el sargento Gallina y me pregunta por sus huevos de oro. Todo queda en un susto porque mi amiga lleva algunos óvalos dorados, así que finalmente se nos permite subir a la cápsula interplanetaria.
Después de algunos giros vomitivos la cápsula aterriza sin problemas sobre el continente único del planeta tiránico. De alguna manera inimaginable el sargento Gallina ha conseguido llegar antes que nosotros y se ha multiplicado. De nuevo nos obliga a detenernos y decide abrir mi maleta repleta de libros. Rápidamente le digo que todos son para regalar, así que consigo nublar su pensamiento y anular sus pretensiones. Inevitablemente nos permite continuar.

10 de Mayo 2017
Ni completo ni escaso, ni hecho ni deshecho. Vago como todos, ni contento ni enfadado, saltando, de trecho en trecho, de techo en techo, soñando en los tejados, durmiendo, cuando puedo, sobre mi propio pecho.

11 de Mayo 2017
Amor me dicen, amor le llaman, amor en llamas, amor sin fecha, sin fe, sin alma, sin directrices. Amor inútil, amor con causa, amor estéril, amor imbécil. Sin más, amor, con menos, amor, con todo, nada, con nada, cosas, sin algo, culpas, pulpas, vulvas, burlas, trozos, rotos, ratos, ritos, retos, rumbos.

12 de Mayo 2017
Recto, correcto, erecto, infecto, poĺiticamente inexperto, políticamente inconcreto, poĺiticamente insurrecto, esperpento, esperando expectante el momento perfecto para potar el potaje de mi porquería pura sobre el prefecto imperante.

13 de Mayo 2017
Lo único que tengo es este idioma desmembrado para expresarme, o nunca fui bueno para hincar los codos o toda la capacidad que podría haber desarrollado fue robada hace tiempo en nombre de la santa obligación, así que por el momento continuaré exprimiendo esta lengua extraña que a pesar de su origen remoto parece que tiene todavía mucho jugo que ofrecernos.
Ya sabéis que me encanta jugar, pellizcar las palabras, arrojarlas al suelo y pisotearlas para perturbar su forma. Me encanta rebuscar en las esquinas polvorientas de los diccionarios y usar todo aquello que anda olvidado. Disfruto acortando, alargando, rompiendo los versos, quemando, arrancando, rajando los folios. Y no comprendo mi propia estética si es que existe, y no sé si hago mal o bien las cosas, no me interesa el perfil moderno, el arquetipo definido, la decisión de las élites, el premio al mejor. El fruto de mis dedos es un juego, un placer, un instante de felicidad, creo que no hay cabida para el juicio, así que de las críticas que se encarguen esos que utilizan la vida como un producto a vender y cuando crean oportuno pueden seguir pregonando su ley. Yo continuaré danzando al margen.

14 de Mayo 2017
Despacio, tranquilo, perdido, solitario, camina, domina la senda, se come la hierba, se esconde del mundo, que nadie lo vea, su casa es la tierra y la sombra de sus días la entregan las hojas de nuestros tomates.

18 de Mayo 2017
Centros comerciales ofreciendo fruta podrida genéticamente y mecánicamente barnizada, productos ecológicos envueltos en plástico, transportados en aviones, barcos y camiones sobre largas carreteras, anchos mares de petróleo y densas nubes de basura desde rincones remotos a miles de kilómetros del puesto de venta. Y mientras en la acera llueve y las gotas suenan fuerte en los tejados de los edificios, los ladrillos aguantan la presión continuada, las baldosas de la calle conducen, entre los surcos que tienen entre sí, los ríos de agua negra que bajan desde los puntos más altos de las calles de la ciudad. El viento huracanado gime, los árboles azotan las ventanas, la tierra está perdiendo la batalla, pero no para, no cesa, no se rinde y aún cuando muera, su espíritu verá desde el abismo cómo se consume la era humana entre las grietas de su cuerpo magullado.

19 de Mayo 2017
“Comunistas” detrás del último modelo en telefonía móvil, ahorrando, soportando los embates del sistema capitalista para obtener sus productos. “Veganos" ecologistas consumiendo hamburguesas de soja transgénica. “Humanistas”, “anarquistas”, “libre-pensadores” dando lecciones al mundo, fanáticos, autoritarios, dictatoriales deseando que llegue el momento de llevar un arma bajo la chaqueta para condenar a muerte a quienes no acepten sus reglas. “Feministas” machistas, reproduciendo todos y cada uno de los roles que dicta el sistema patriarcal mientras critican a la de al lado por su lenguaje políticamente incorrecto y escasamente inclusivo. Gente que dice ser “liberal” o de “derechas” y que pone la oreja y escucha el sermón de sus contrarios sin prejuzgar, tipos que reconocen su completo desinterés e ignorancia en las polémicas socio-políticas y que nos sorprenden con su mente totalmente abierta a la hora de conversar sobre cualquier asunto ¿No lo habéis vivido? ¿No os ha pasado nada de esto? ¿Entonces? ¿Por qué seguimos dándole tanta importancia a los discursos y a las etiquetas? ¿Es que preferimos guiarnos por prejuicios para no arriesgar lo más mínimo? ¿No es acaso que estamos muy cómodos en nuestros esquemas podridos?
No nos definen nuestras banderas, no nos define nuestra palabrería ni ninguna de esas frases en mayúscula rotuladas con orgullo en nuestras pancartas y en nuestras camisetas.
A las personas hay que conocerlas, una a una, poco a poco, para saber quienes son y cómo son, más allá de todo el mejunje disparatado en el que se basa la sociedad actual para encasillar y limitar al individuo.

20 de Mayo 2017
Y sin más me sentaría, bajo el sol, junto a tus ojos, con un café con hielo a olvidarme de la mente, de la gente, de los pensamientos. Harto como tú de las polémicas inútiles, cansado de este mundo de opiniones, exhausto de tantos desafíos entre orgullos, sofocado por mi ego y por su ego. Sería liberado por tus gestos de complicidad, sería como si no hubiera nadie más que dos en este mundo. Pura paz, puro sosiego.

20 de Mayo 2017
Me declaro totalmente a favor de la libertad de expresión. Que cada cual pueda decir lo que le venga en gana, sin censuras, sin linchamientos ni condenas. Y aquellos que tanto se ofenden, en vez de reprimir el pensamiento de sus enemigos, que aprendan a controlar su propio ego.

20 de Mayo 2017
Hagamos que ardan nuestros dedos atados a las redes insociables, hagamos que se hundan las teclas como golpes al futuro hasta que se deshagan los hilos de esta maquinaria. Soltad vuestras ideas retorcidas, vuestros gritos solitarios. Pequeños humanos que ya casi estáis muertos, no tenéis nada que temer, no hace falta esconderse. Recibamos cómodamente nuestra porción de insultos, dejémonos arrastrar suavemente por el odio digital, acunémonos en nuestra rabia y reconozcamos la demencia innata de este siglo. Con suerte a lo mejor nos liberamos en el último instante antes de la absoluta podredumbre, esa que espera en el rincón con sus temibles fauces.

21 de Mayo 2017
Todos en algún momento caemos en la trampa y cometemos el error de meter la cabeza entre dos barrotes, con la consecuencia de que luego no la podemos sacar. Después de eso empezamos a entender que el mundo se conforma por dos tipos de personas; los que piensan que lo más eficaz sería cortar la cabeza para sacar nuestro cuerpo sin complicaciones, y los que piensan que habría que cortar los barrotes, por duros que sean, para sacarnos de ahí sanos y enteros. Así que nos dedicamos a esperar con la ilusión y el deseo de que lleguen a rescatarnos los de la segunda opinión, pero en nuestro fuero interno sabemos que los de la primera son más, y mucho más veloces. Por eso vivimos todos calladitos, escondidos en nuestros recovecos sin llamar demasiado la atención.

21 de Mayo 2017
Me dijo... "No puedes llamarme opresor porque soy una víctima de la opresión, todos mis actos por deleznables que sean son producto de la influencia y el condicionamiento al que me he visto sometido por parte del sistema imperante ¡no me responsabilices!" y me fui perplejo, con mi fe y mi esperanza en la humanidad a cincuenta grados bajo cero mientras escuchaba, a lo lejos, cómo aplaudían a aquel sujeto por lo que la masa consideraba un argumento aplastante y digno de utilizar para justificar sus actos.

24 de Mayo 2017
Ellos en su espacio virtual con sus discursos ininteligibles, nosotros en la calle con nuestra jerga flexible e indómita. Ellos metidos en sus ataúdes, ungidos en caca de gusano, cumpliendo el protocolo milenario, nosotros en el barrio con los harapos heredados de nuestros hermanos mayores, respetando a quien respeta, pero desobedeciendo y rechazando la sumisión. Ellos creyendo que controlan nuestras vidas, nosotros reivindicando siempre la libertad.

24 de Mayo 2017
Las noches gritan, ofensas profundas florecieron pasada la primavera, traiciones de ayer palpitando vagamente en el presente, voces en el cerebro recordando inútiles pensamientos, memorias destructivas. No caeré jamás en sus impulsos ¡No vendrán danzando los insultos a mi abrupto corazón! Cabizbajos los veré y avergonzados implorando que me ofenda sutilmente por lo menos. Suavemente si pudiera acogería su maldad en mis entrañas putrefactas.

24 de Mayo 2017
No tenía nada; sus ojos, su pelo, sus manos; no tenía nada; su risa, sus sueños, sus pasos. Nada; su voz, su paciencia, su aliento. Nada de nada; a sí misma, su piel y su tiempo. No tenía más que su vida, más que su cuerpo. Sólo, aunque nada, aunque poco, lo tenía todo.

26 de Mayo 2017
Días intactos, despertares clónicos, nuestros cuerpos físicos en libertad condicional y nuestras mentes enjauladas cuales pájaros incautos. Payasos de la virtualidad vomitando en el infierno.

29 de Mayo 2017
¿Cuántas cabezas quise cortarme por los continuos intentos de sentarlas? ¿Cuántas pastillas habría ingerido para paliar los delirios del alma? ¿Cuántos sofás habría quemado para aumentar la llama innata? Pero no hizo falta, nunca, no, porque tengo un trato arcaico con la demencia y a cambio de ofrecerme ciertos días de equilibrio, le muestro en otros tantos las venas de mi cuello y se alimenta de mi sangre cuando incluso, a veces, sí, lo necesito.

6 de Junio 2017
Toda la vida intentó decir lo que pensaba y siempre, cada vez que abría la boca, reprimían sus planteamientos, echaban por tierra sus conclusiones y machacaban violentamente sus sentimientos. Aprendió entonces a callarse, a pensar en completo silencio y a mentir, y aquello que vino simplemente a través del terror y del miedo, se interpretó como una especie de ineptitud para expresar sus emociones.
Luego les extrañó que deseara evaporarse.

7 de Junio 2017
Jaula de mí ¿Quién te forja? Mi globo aerostático subió en exceso y el sol quemó sus harapos. Fui pájaro, fui niño travieso además, pero no lo recuerdo. Es vaga la imagen que baila de aquello entre las tuberías oxidadas de mi cráneo. Llenaré la maleta de libros para no pasar hambre y me iré una vez más desgastando la piel de mis pies.

8 de Junio 2017
Reivindico el derecho a la tristeza, esa que viene provocando escalofríos pero que no descompone la fuerza interna. La que vive en el horizonte lejano del paisaje y se alimenta del recuerdo y del indomable paso del tiempo. Reivindico la mirada profunda pero serena, la nostalgia llevadera, la que se aparta un rato ante las bromas y no atraviesa el equilibrio de la vida, porque esa melancolía nos eleva, nos acuna y desata en movimiento todas las emociones puras de la consciencia.

11 de Junio 2017
En este mundo hay mucha gente sin nada, bastante gente con poco, algo de gente con lo suficiente, poca gente con mucho y poquísima gente con demasiado. Este mundo es así y no me gusta, pero es así, sí, sin equilibrio y por mi parte no hay rencor hacia el que tiene. Mi molestia viene por aquellos que no comparten, que van holgados y sólo poseen lo que poseen por mostrarlo, aunque sea nula su capacidad para disfrutar de esa riqueza que en alto porcentaje provino del azar y de la suerte y no tanto del esfuerzo al que hacen referencia para justificarse. Mi molestia nace por el egoísmo ajeno, no proviene de la envidia, pero no se preocupen demasiado porque esa molestia es sólo una efímera incomodidad superficial que sirve para mantenerme alerta y reivindicar la empatía desde mi fuero interno. Vivo mejor amando al resto de los seres humanos.

12 de Junio 2017
Lo primero que sentimos es miedo, pánico ante su fuerza, terror ante sus garras. Su tamaño nos reduce a nada y los colmillos de su mandíbula paralizan nuestra respiración. Posteriormente superamos los temblores y comenzamos a amar sus cualidades, pues querríamos ser como ella, así que buscamos la estrategia perfecta para acercarnos y ganarnos su confianza. Poco a poco se conforma la conexión perfecta, y cuando menos se lo espera, cuando ya la fiera siente amor por nosotros, acudimos prestos a encerrarla en una jaula, pues el miedo jamás se disipó completamente. Conscientes de su naturaleza salvaje preferimos amar sus capacidades siempre y cuando permanezcan dentro de la jaula, es decir, que de amor hay poco o nada, que de amor, realmente, no se trata. Sólo existe un repugnante afán por el dominio, la posesión y el control de la libertad y la fuerza que envidiamos.

13 de Junio 2017
Siempre escribí del Yo. Contra el Yo, para el Yo e incluso desde el Yo, pues siempre tuve mucho de aquel, y él, como de todos, se nutrió mucho de mí. De vez en cuando recuerdo que ignorar no es sinónimo de superar, y veo de nuevo al Yo enganchado en mi pierna, tirando de mis pantalones. Hay demasiado trabajo por delante.

15 de Junio 2017
Es a veces un error hablar de más cuando no hay nada más que hablar, decir más de lo que se quiere y querer decir más de lo que se dijo. Es a veces un error andar con prisa, pisar el suelo sin mirar primero, soñar despierto y desatar tus pies.

19 de Junio 2017
Si no me escucho, será porque no me escuchan. La poca importancia de la importancia, la voz silenciosa, el grito superfluo, la luz de la nada, el olvido, tu voz, tus falacias.

19 de Junio 2017
Susurra versos de agua la corriente del río a las rocas y el árbol milenario sacude tranquilo sus ramas y añade la rima a la voz del viento con el tintineo de sus hojas, con los ojos de su corteza. La carne de la tierra es arrugada y en sus surcos viven raudas las hormigas, la casa en ruinas se disuelve lentamente entre las zarzas y destruye su equilibrio imaginario. Espera la guitarra que me acerque y que le arranque un par de gritos inmortales, observo su silueta inverosímil y me voy.

20 de Junio 2017
Cada cual está donde quiere, en el círculo que elige, en el momento que necesita. Cada cual conoce la razón de sus pasos, el aprendizaje que busca, las sensaciones que requiere. Cada cual es responsable de sus dudas y de lo que hace con ellas. La verdad está ahí, quien quiera que la acepte y la haga suya cuando considere oportuno, no somos nadie, no vamos a juzgar las decisiones ajenas.

24 de Junio 2017
Los recuerdos traen emociones y las emociones traen recuerdos, y esos recuerdos traen otras emociones y esas emociones traen nuevos recuerdos, y así... emociones, y así... recuerdos. Recuérdame pues que no me emocione y no me menciones los recuerdos, y no me emociones y así no recuerdo, y no me recuerdes y no me menciones, y no te emociones, querría estar cuerdo.

24 de Junio 2017
Hay noches a veces tan vacías... Noches en que las calles están llenas, llenas de nadie. Hay momentos demasiado huecos, demasiado cóncavos, demasiado opacos. Hay delirios repentinos, deslices espontáneos, roturas inmediatas. Y uno se queda quieto así, sin armas, mirando hacia el horizonte de su propia mente, mirando la triste figura de su estómago cortado.

26 de Junio 2017
Y se creerán más allá de la consciencia, viviendo en una posición de superioridad moral frente a los demás, tal como si jamás usaran las armas de su inteligencia para acercarse a sus intereses egoístas.
Forzar y aprovechar el papel de víctima es una herramienta perfecta para conseguir nuestros objetivos, el enjuiciamiento constante nos descarga de responsabilidad, es mucho más difícil trabajar nuestra autoestima, es mucho más difícil la libertad.

29 de Junio 2017
Caía de nuevo la manta grisácea que oculta el brillo de la hierba y sentados bajo el hórreo, escuchábamos el tintineo del tiempo. Sin resistencia alguna, conseguimos dejarnos embaucar por la danza de las ráfagas de viento y sentimos las palpitaciones de la tierra alrededor y dentro de nuestro cuerpo. La guitarra presentaba como siempre su discurso penetrante y místico, y un hang se sumó a la tertulia. Nos acompañó un canto desde las profundidades de la historia, un canto del sur casi arabesco, teñido de matices originarios. Entramos en el círculo hilarante del didgeridoo y después... Todo quedo suspendido para siempre en el plano invisible de la consciencia atemporal.

30 de Junio 2017
Después del terremoto de emociones lo mejor es la música y la poesía. Nos marchamos a unirnos con otras mentes delirantes, con otras almas de inquietas palabras. Envueltos en el remolino de imágenes escritas supimos caer en el colchón de nuestra propia esencia. Y las conversaciones siguieron, las miradas de complicidad también, los abrazos, la paz interna, el vaivén de la luz cuando llueve y a la vez el sol calienta, el vaivén de la luz entre las rendijas de la persiana, salpicando libertad a través de los cristales.

2 de Julio 2017
Sin parar, de hueco en hueco, de vida en vida, la mente no sabe a qué aferrarse, se tambalea, sus piernas resbalan y da con la entrepierna sobre la cuerda del pensamiento, se hace un daño terrible y trata de intimidarme asegurándome que se irá y entonces perderé la cabeza. Yo le exijo que no se demore, harto ya del equilibrio con el deseo de expandirme hasta no ser nada más que ser.

3 de Julio 2017
La mañana gris se adueña con su aliento de las calles y a lo lejos las montañas se empapan del vapor blanquecino de las nubes bajas. Hay un silencio profundo, sólo algunos pájaros comienzan a despertarse y emiten algún vago sonido. Los animales no acumulan la experiencia de los días pasados en su memoria, cuentan con lo inmediato y así despiertan siempre como si acabaran de amanecer a la vida por primera vez.

6 de Julio 2017
Inesperada ha de ser cada situación, una sorpresa cada acontecimiento. Sin expectativas, sin demasiadas fantasías. Viajar con el corazón abierto, abrazar lo que el azar regala y regalar al azar nuestro abrazo. Permitir que la vida atraviese a mordiscos nuestro cuello y palpitar, palpitar, palpitar con locura.

9 de Julio 2017
Nunca pudo el nudo contener la sangre, tus venas hinchadas, atadas, reventaron y por tu boca expulsaste luz, una luz que recorrió los cuerpos sometidos y deshizo sus ataduras infames. Se movieron en la noche desnuda desnudas siluetas danzando bajo la luz de la luna plena, llenas de fuego quemaron sus hábitos inútiles, fútiles tareas mecánicas. Calcinando su automatismo bailaron sin pasos previstos, sin normas, sin ninguna coreografía y así vivieron sí, así hasta la muerte, hasta la vida, hasta lo eterno, hasta el no-tiempo.

27 de Julio 2017
El desequilibrio en las horas de sueño, la desestructuración del reloj interno, de vez en cuando, nos lleva a caminar embaucados por la brisa fresca de la mañana y, con suerte, vemos despertar al sol que, por lo pronto, sigue alzándose todos los días.

2 de Agosto 2017
No encuentro ahora maneras para hallarme, para profundizar en las cuerdas poéticas que pudieran serpentear en mi estómago, por eso me quedo inmóvil, mirando al sol naciente, sin vocabulario alguno, sin idioma, sintiendo el fuego que me habita y que no puedo desmembrar entre las letras, entre los verbos y oraciones. Y aunque no hay nada que pueda entender, todo lo abarco y lo comprendo, todo lo abrazo y lo fecundo, y me trae sin cuidado la respuesta, la frase idílica, pues cuando llegue a mí sabré que la he escuchado ya en cien mil quinientas lenguas.

6 de Agosto 2017
Somos tan importantes que nos escondemos, nos enredamos en nosotros mismos y nos encantan nuestras divagaciones. Somos tan especiales que hacemos lo posible por hacer lo diferente cuando en el fondo nuestra actitud es la misma que la de cualquiera, es solamente un fruto más de nuestras frustraciones. Pero nos encanta regocijarnos en esa marginalidad prefabricada, nos creemos muy inteligentes y además nos hace sentir que perdemos cierta vulgaridad. Y el resultado viene a ser la pérdida continuada de la fantasía, y en vez de vivir el sueño de la vida, soñamos la vida sin vivirla.

26 de Agosto 2017
Tu melodía es una serpiente que en su arrastre suena como una trompeta ronca, llegas con el eco hasta las rocas recónditas de las montañas más viejas de la tierra y seduces el raciocinio inconcluso del humano con ese verde oscuro vibrante, color que tirita en la frecuencia ancestral de los tambores del núcleo planetario.

28 de Agosto 2017
El vaso colmará gota a gota, el muro caerá golpe a golpe, la senda se hará paso a paso, la noche vendrá beso a beso, mi voz sonará viento a viento, la vida será mano a mano…

11 de Septiembre 2017
Veo lo que veo y me fascina, con el viento entre mis dedos me imagino la mirada de la vida. Es indispensable caminar bajo la antorcha del destino. No hay nada que pueda suceder lejos del eco del aullido. Quiero amanecer en el cabello que entrelazas cuando duermo, duende del hacer y del saber que me seduce, rueda lentamente en el misterio de tu propia realidad.

16 de Septiembre 2017
He estado viajando. De alguna forma sigo en ello. La pausa que me planteo actualmente no es más que la interrupción del viaje físico para propiciar el que va por dentro, del cual se obtienen frutos completamente distintos, aunque nunca ajenos, nunca inútiles a la hora de iniciar de nuevo el camino que se abandonó. Si el aprendizaje es una acumulación de información, una agrupación de nuevos pensamientos, una serie de fundamentos que nos permiten, según nuestra interpretación, juzgar que nuestra mente es ahora más sabia, he de decir que yo no he aprendido nada en este tiempo o, en todo caso, diría que lo único que he aprendido es a continuar aprendiendo. Me guste o no, sigo siendo en esencia la misma persona que he sido siempre y la única irritación que esta cuestión podría generar en mí, es el hecho de reconocer lo expuesto sin poseer aún la capacidad de conocerme a mí mismo tanto como me gustaría.

Añoro los múltiples instantes de lucidez que el caminar errante me ha traído. Pude observar mi rostro en las nubes obligándome a desquitarme de todos los miedos, instándome a reconocer que todo aquello que quisiera, podía crearlo, obtenerlo, generarlo o simplemente agarrarlo, y pude entender que, finalmente, no necesitaba nada, que todo lo que creía necesitar era, bajo mi análisis inconcluso, menos potente sobre mí que la propia obsesión por creer que existía algo que debía necesitar.
No necesitaba nada, absolutamente nada. Comencé a sentirme creador y creado, parte de todas las cosas visibles y arquitecto a la vez de todo lo que se ve. Sentí la influencia recíproca, el universo alrededor de mí y mi yo en el universo. Luego por breves instantes pude ser el universo mismo y toda influencia recíproca dejó de tener sentido porque mi esencia separada de la realidad se mezcló con ella, y no hubo ya una cosa y otra, nada era aislado, todo era todo.

Recuerdo la sombra infantil que abrazó mi figura sentada, haciéndome pasar fugazmente del miedo inconsciente al júbilo absoluto, y recuerdo sentir que regresaba a su mundo dejándome el olor de la fuerza impregnado en mi piel. Después el reloj impuso su ley como siempre y me vi sometido a plantar de nuevo mis pies en la tierra, la falsa tierra, la de la ideología individual, con toda la maldita educación sobre mi cabeza, con todos y cada uno de los prejuicios acumulados, con el dogmatismo hediondo que alguna vez contaminó mis sentidos. Y forzado al odio, a la incomprensión, al rencor, a la cólera y a la desconfianza, comprendí que debía regresar sobre mis propios pasos y utilizar los mecanismos que me habían sacado recientemente de la enfermedad.

De vez en cuando lo conseguía, a pequeños ratos veía claramente que soy el que soy, pero nunca pude retener la comprensión absoluta de aquello. Por eso ahora necesito viajar en mí, seguir trabajando, construyendo amor dentro y fuera de mi cuerpo. Me encontraréis en la sierra, junto al roble torcido, sobre la hierba mojada, besando el sabor del viento, empapado enteramente bajo el llanto de la alborada.

2 de Octubre 2017
A mí ya me conocéis, creo. Tengo mis opiniones, pero procuro no hacerlas mucho caso. Las utilizo para que otros sepan como pienso, pero sólo cuando veo que les interesa conocerme. No son inamovibles, a veces llega nueva información o se tienen experiencias importantes que hacen que las ideas, las creencias o las opiniones cambien, se transformen. Y decía que intento no hacer mucho caso a estas cosas porque no dejan de ser elementos abstractos que nuestra mente utiliza para nublar nuestra esencia humana, nuestra personalidad primigenia y pura, y así crear una identidad irreal paralela basada en etiquetas absurdas. Es un juego en bucle, nada más. Jugamos porque sentimos que de otra manera perderíamos el equilibrio, el control, y eso nos da miedo, casi el mismo que la muerte o quizá más.
Hoy me apetece dar mi opinión porque estoy leyendo muchas, y es enriquecedor. Yo querría la abolición del Estado (de todos los estados), y también de la propiedad privada y de las instituciones. Eliminaría todas las fronteras políticas y trabajaría por hacer desaparecer las cárceles, los cuerpos policiales y militares, ya que no creo en el castigo ni en la violencia como instrumentos funcionales. No creo en la ley, no creo en el gobierno de unos sobre otros, no me gustan las banderas ni las consignas. No me seduce lo que no se transforma, lo que no se mueve, lo que se establece de manera hermética y se procura imponer por siempre. Me encanta amar y ser amado, me conmueve estar en paz, vivir en paz. Me gusta ver a la gente besarse y abrazarse, me fascina la naturaleza, la vida sencilla en las aldeas. Me interesa el apoyo mutuo, el trabajo colectivo (no la esclavitud asalariada), el afán por dar juntos un paso evolutivo en nuestra consciencia.
Pero... ¿Sabéis que es lo que más me agradaría? Que nos diéramos cuenta por fin de que en nuestra propia cabeza hay también un pequeño Estado represivo, un montón de fronteras, innumerables policías, muchísimas leyes y demasiado condicionamiento, pero sin dejar de saber que también hay una fuente inagotable de amor, la posibilidad de encontrar la calma, la necesidad de ayudar y ofrecer nuestro cariño, la intención de convertirnos en mejores personas, en seres humanos libres, colmados de vida y energía.
Así que nos toca elegir, interpretar la sombra y la luz a nuestro gusto y dar los pasos que creamos oportunos. Somos plenamente responsables de nosotros mismos, no hay más.