sábado, 31 de diciembre de 2016

Acerca de la esperanza, rumbo al 2017

"Esperanza... ¿A qué esperamos? Esperamos vivir, pero las condiciones no nos gustan, por eso esperamos... no sé ¿Justicia, libertad, amor, economía, ecología...? ¿Revoluciones, evoluciones, renovaciones de consciencia? Nadie quiere esforzarse, nadie quiere luchar sin garantías ¡Pues no luchen! La esperanza es un completo absurdo humano para justificar nuestra continua actividad mental frenética y viciada ¿Qué esperanza hay en la lucha de quien lucha porque espera? Aquel que espera no vive, y hay una voz, hay una voz en la vida y aquel que no vive no la escucha. Esa voz viene desde la voluntad real y primigenia de cada individuo, viene desde la esencia de la personalidad única e irrepetible de cada ser humano y es por esa voz que algunos luchan, pero no esperan. Hacen sólo lo que sienten que deben hacer, lo que su intención profunda les señala ¿Creen de verdad que el enfermo lucha porque mantiene viva la esperanza? El enfermo lucha por curarse porque está enfermo, sin más, y la acción lógica en su día a día es el esfuerzo por vivir, quizás muera o quizás no, eso es independiente a la lucha.
Vivir es luchar, lo contrario es la muerte, la no-vida, la esperanza. Quien lucha sin esperanza no sufre, ya que su objetivo no es ajeno a la lucha, es la lucha en sí misma, en su propio accionar diario está viviendo sus objetivos, no necesita nada más.
Aquel que espera, aquel que busca, va constantemente detrás de lo que, según su cántico, pretende abolir, pendiente de provocar una destrucción de los esquemas que él mismo reproduce. Nos quejamos porque parece que así no formamos parte de las consecuencias que se desarrollan a partir del conjunto de los actos de los seres humanos, nos quejamos para demostrar a otros que no estamos a favor de la realidad supuestamente impuesta ¿Impuesta por otros que no somos nosotros? ¡Impuesta por otros y asumida obedientemente por todos!
¿Necesitan esperanza? De acuerdo, es sencillo, voy a prometerles esperanza...
Todas esas atrocidades de las que oímos hablar, esas guerras que vienen y van, esos líderes absurdos y violentos alzados por la mayoría que vemos que resurgen como dinosaurios del pasado, todas esas torturas y asesinatos que quedan impunes son, en la infinitud del universo, unos acontecimientos prácticamente invisibles que suceden en el extremo de una mota de polvo. En algún momento, todas las barbaridades humanas desaparecerán, también nuestra historia y todas esas cosas de las que nos enorgullecemos como especie. Quedará tan sólo una canica vacía y fría dando vueltas alrededor de una estrella que también, se irá apagando paulatinamente, por lo tanto... hagamos lo que hagamos, hay esperanza.
Esperanza... Sí... ¿Y a qué esperamos? Esperamos vivir ¡Pues vivamos! ¡Basta ya de analizar con lupa cada suceso humano y tomar la realidad como una soga que nos estrangula! Esto es lo que tenemos y sobre esto hemos de aprender a ser libres ¡No se engañen! Esto es lo que tenemos y esto es lo que mantenemos, por nuestro resentimiento y nuestro inmovilismo. Queremos que las cosas cambien, pero no creamos nada nuevo porque no sabemos y no queremos crear.
Decir esto es "peligroso", por la absurda interpretación que podamos darle, pero el sentido de la vida humana, el fin último de los actos humanos es, y será, la consecución o la creación de belleza, de amor, para el mundo, para cada individuo, para cada momento. No es la belleza vomitiva de las luces navideñas, de los cuerpos atléticos y bronceados, no es esa absurda y superflua parafernalia, no estoy hablando de llevar flores en la cabeza ni vestidos de colores, hablo de la belleza como un sentido profundo que aún dormita en las cavernas de la consciencia humana, un sentido que se refleja mayoritariamente en los actos, actos como la desobediencia, el pensar por uno mismo ("por", no "en"), la valentía, la creación, la lucha... A eso venimos al mundo, a emanar belleza en cada uno de nuestros pequeños movimientos alrededor de esta bola de arena, porque somos esencialmente eso, belleza, amor. Así que... Si quieren cambiar el mundo, al menos sonrían, sean un poquito más ingenuos y descerebrados, es decir, fijen su atención en el presente, en el instante y ahí... Fabriquen su belleza personal y expórtenla, desarrollen los actos más puros y convincentes que su esencia personal pueda enfocar. Recuerden... A veces "la ingenuidad" es "la esperanza", a veces la vida, vivir, ser, amar, crear... Es el cambio, la verdadera transformación, la re-evolución."
Paradoxus Luporum.

2 comentarios:

  1. La respuesta que le pedí a mi día...
    LA ingenuidad es la esperanza.
    LA lucha es la vida.

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  2. Agosto 2017, después de ocho meses tu ensayo me sigue pareciendo vigente, después de todo, quizás siga esperando.
    Saludos Sergio! y ojalá podamos seguir teniendo la oportunidad de leerte y enocontrar aquello que buscamos de explicación confusa mdiante tus escritos y canciones.

    Lorena

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