martes, 19 de mayo de 2015

No voy a votar

No voy a votar. Lo digo porque está todo el mundo muy insistente con eso de que llegan las elecciones y demás. Tengo cositas que decir al respecto, aunque no me va la vida en ello, no estoy tan obsesionado con eso de que la gente haga lo que yo creo que es correcto, no me importa si tengo o no tengo la razón. Tengo mis razones, y con eso me basta.
No estaba del todo convencido con la idea de escribir este texto, pero finalmente he decidido que es lo mejor, ya que habrá quien quizás comprenda un poco mejor mi postura después de leerlo.

Para empezar diré que siento vergüenza ajena cuando escucho a determinadas personas hablar de responsabilidad política refiriéndose al voto, me da pena que se reduzca la coherencia ideológica a un gesto insignificante que se realiza cada cuatro largos años. Me da vergüenza ajena que gente que no hace nada durante esos cuatro años, nada que tenga que ver con la política (de sus asuntos personales quizás si que se ocupe), hable de responsabilidad política. Hay personas que dedican su vida a construir alternativas en los barrios, participan en cientos de asambleas, llevan a cabo acciones que la mayoría de las personas no se atreven a realizar, pero aún así, hay gente que tiene el valor de hablarles de responsabilidad política por el mero hecho de que no van a votar.

Luego, esa misma gente, te saca el argumento de que hubo quienes lucharon para que pudiéramos votar y que estás tirando por tierra toda esa lucha si no votas. Quizás sea cierto que quienes no votamos estamos rechazando el esfuerzo de aquellos que sufrieron por conseguir un sistema democrático. Pero quienes votan están rechazando la lucha de quienes se esforzaron por vivir en una tierra en la que las personas tomaran decisiones por consenso, reunidas en asamblea, sin partidos políticos y sin líderes, porque hubo personas también que lucharon por eso y muchas terminaron pudriéndose en las fosas comunes, pero vuestra sagrada democracia se ha encargado de eliminar por completo de la memoria colectiva esa lucha alternativa que alguna vez existió en este país ¿Acaso pensáis que una de las luchas es más digna que la otra? Existen personas a las que no nos interesa este sistema, no somos mesiánicos y la capacidad de liderazgo que pueda tener o no un individuo nos da igual porque no queremos que nadie tome decisiones por nosotros. Queremos ser dueños directos, sin intermediarios, de nuestras propias vidas.

La democracia es un sistema político como cualquier otro, se puede no estar de acuerdo y, en principio, no debería haber ningún problema porque, supuestamente, la democracia admite la libertad de expresión y, por tanto, la crítica, aunque vaya contra ella misma. Yo no estoy de acuerdo con la democracia porque es un sistema fundamentado en la representación de las poblaciones humanas por un grupo determinado de individuos para poner en práctica una política concreta. Para mí la política debería ser algo que cada individuo pusiese en práctica por sí mismo tomando decisiones y actuando junto a otros individuos libres e iguales. Así se ha intentado hacer varias veces en la historia y, actualmente, se intenta también entre pequeños grupos de personas que sienten satisfacción por esa forma de política. Pero la democracia no traga con este tipo de organización no jerárquica en la que también se tiene en cuenta la opinión de las minorías, y cuando el poder de los colectivos y las organizaciones que se conforman en base a esos principios crece demasiado, la democracia se encarga de minimizar su impacto y nos recuerda que la autoridad es suya porque los ciudadanos han votado. En este sentido ¿No estaría dándole poder, autorizando al sistema democrático, en el caso de que votara?

No creo en aquello de entrar en el juego para cambiarlo o para destruirlo, creo más bien en quedarse fuera de juego y juntarse con quienes también se han quedado fuera de juego y vivir de otra manera, a veces con más tensión, otras veces con menos, pero fuera de juego.
Tranquilícense quienes se agobian porque puedan volver a salir los mismos inconscientes de turno y tengamos que aguantarles durante cuatro años más. Si esos inconscientes no salen esta vez, no penséis que desaparecerán, estarán ahí, y el daño que no puedan causar de una manera lo causarán de otra. El ser humano no da un salto evolutivo ni abre su consciencia por el hecho de que un nuevo partido político llegue al poder. El egoísmo, la avaricia y la envidia siguen ahí y de alguna forma u otra se manifestará. Si no conocemos nuestras propias necesidades ni las de quienes nos rodean, si nunca hemos trabajado para conseguir el máximo beneficio común y hemos intentado dejar ese trabajo a los políticos ¿Cómo vamos a identificarnos con nuestros semejantes? ¿Cómo vamos a adquirir consciencia de que la supervivencia depende de la colaboración y el apoyo mutuo? Delegar la responsabilidad política sólo perpetua nuestra conducta egocéntrica.

Creo que no soy una persona cerrada, no concibo mis principios anarquistas como si formaran parte de una religión repleta de normas inviolables. Lo digo porque habrá quien piense que no voto por el hecho de ser coherente con mis ideas, pero no es así. Si verdaderamente pudiera hacer un bien enorme a la humanidad siendo un poquito incoherente, lo haría sin ningún problema, pero la cuestión está en que no tengo fe en que vaya a hacerle ningún bien a nadie votando en las elecciones. Fundamentalmente creo esto porque mi interés primordial no está en que se solventen todos esos problemas “superficiales” de los que se queja la gente (fíjense que he escrito la palabra primordial para dar a entender que tengo interés en que se resuelvan los problemas “superficiales”, pero no son para mí lo primero). Siento llamar a los problemas “superficiales” porque conozco el sufrimiento que esos problemas han causado en muchas personas (a mí, de hecho, esos problemas me han tocado también en mayor o menor medida), siento llamarlos así, pero los llamo así porque la causa de esos problemas son problemas aún mucho más profundos y tiene que ver con nuestra reticencia a creer en nosotros mismos y a sentirnos dueños de nuestro propio destino. Tiene que ver con nuestra facilidad para mantenernos inconscientes. El mundo, la tierra, el contexto en el que vivimos no puede ser diferente si no tomamos el timón y nos hacemos cargo de nuestro presente y eso no se consigue votando, no es tan sencillo como votar y es, verdaderamente, responsabilidad, responsabilidad vital.
Para que se me entienda lo explicaré con una sencilla fórmula: Algunos jóvenes quieren cuidar el planeta (o eso dicen), saben que los recursos son limitados, que la explotación de la tierra genera contaminación y todo eso, pero esos mismos jóvenes maltratan su propio cuerpo cada fin de semana y también cada día que “eligen” una alimentación inconsciente ¿Realmente si no somos capaces de cuidar nuestro propio cuerpo, vamos a ser capaces de cuidar el cuerpo que nos une, nuestro hogar, nuestro planeta? Podemos tomar conciencia de esto y actuar en consecuencia o votar, canalizar nuestra responsabilidad a través del voto, pensar que ya se ocuparán otros y seguir siendo completamente inconsecuentes.
La política funciona igual, los problemas surgen de la misma manera. No queremos que echen a la gente de la casa en la que vive, pero, a parte de no mover un dedo porque no ocurra, tenemos actitudes y sentimientos similares a los causantes de esas situaciones. Somos egoístas, avariciosos y envidiosos y lo primordial es acabar con esas enfermedades mentales. Después el mundo se transformará inevitablemente.
No, no quiero votar, y quizás esté cayendo en un error, no lo sé. He reflexionado acerca de lo del voto útil, pero no me convence, porque mi cambio, mi revolución, es esencialmente interior, estoy convencido de que es la única manera de hacer cambiar el presente. Y tranquilos, que si salen otra vez los de siempre no me voy a quejar, cuando tenga un problema intentaré resolverlo, como he hecho siempre, pero quejarse no sirve de mucho, eso ya lo sé.
Recordad algo: No somos los que no votamos los responsables de que el partido político que no os satisface gane las elecciones, hay un partido que sale ganando porque en eso consiste este sistema y la responsabilidad es de todos aquellos que creéis en él. No vamos a entrar en el juego por aquel truco de señalarnos como aliados de vuestros enemigos. La realidad no es que terminarán gobernándonos, la realidad es que intentarán gobernarnos y que nosotros intentaremos gobernarnos a nosotros mismos.

4 comentarios:

  1. Hola Pardoxus, entiendo lo que dices, muchas personas no hacen nada entre unas elecciones u otras, es posible que ahí actúe el miedo, el miedo a luchar, estoy en parte de acuerdo contigo y en otra parte no. Me explico.
    Muchas personas se siente útiles al dar su voto en la democracia, y creen que pueden cambiar las cosas así. Es otra manera de "lucha", no es ni mejor ni peor.
    Otras en cambio no se sienten representados por los partidos que hay (de hecho es muy difícil que un partido te represente 100%).
    Sobre el anarquismo, pienso que es posible, pero no ahora. Ahora mismo cada uno mira su ombligo, mientra no haya una solidaridad el anarquismo no es posible. Pienso que deben pasar muchas cosas antes. Es posible que esa anarquía que deseamos no la vivamos, ni siquiera nuestros nietos, si los tenemos. Lo que debemos hacer es luchar por un futuro que no vamos a vivir. Lo hacemos por la solidaridad de aquellas personas que van a vivir el tiempo que nosotros le damos. Y esas mismas personas se enfrentarán a otros problemas que ahora podamos ver menos importantes, y así hasta el fin de la humanidad.
    Pienso que los cambios rápidos no son buenos, las personas debemos adaptarnos a los nuevos tiempos, por mucho que queramos vivir en nuestro mundo ideal, en un cambio brusco, no conseguiríamos adaptarnos y se iría todo a tomar por saco.
    Debemos luchar con lo que tenemos ahora y con lo que creemos que es necesario luchar. Si alguien piensa que es necesario votar para cambiar las cosas, que vote. Si alguien piensa que no hay que votar que no vote, lo importante es la autorreflexión y pensar por uno mismo y no ir como fanáticos que cumplen ordenes.
    Gracias por leer el comentarios, Q4tro.
    PD: Hablo de la autorreflexión en mi último texto de mi blog, échale un vistazo si lo deseas y así intercambiar reflexiones. Animo y sigue escribiendo y cantado, me hacen pensar mucho.

    http://universoq4tro.blogspot.com.es/2015/05/la-espiral-hacia-uno-mismo.html

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  2. Hola Sergio, recién hoy llegaron hasta mi tus canciones y entré en tu blog. Estoy feliz, me siento muy reflejada. Coincido en la necesidad de ser nuestra propia autoridad y dado tanto miedo que hay en nuestra sociedad y en nosotros mismos es una ardua tarea, pero esencial. Es absolutamente revolucionario pero hacia la paz. Es lógico que no se entienda si uno no se lo plantea, pero eso está bien también. Tuve la necesidad de expresar mi apoyo a lo que haces, a tu vida, a la vida que todos compartimos! Los corazones resuenan juntos. Te mando un abrazo desde Argentina!!!! nunca estamos solos ya lo sabes.

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  4. Sorprendida de encontrar un texto (ya escrito) que refleja casi lo mismo que mis pensamientos. Gracias : )

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