lunes, 4 de febrero de 2013

Al día un escrito

30
(Correspondiente al día 30 de Enero de 2013)

En el texto 29 de "Al día un escrito", es decir, en el anterior texto, alguien ha escrito un comentario en el que me pide que hable acerca de dios o de esa energía interior en la que algunos quieren creer. Voy a complacerle, aunque es un tema muy complicado del cual hablo muy poco, principalmente porque se sabe poco, pero voy a intentar posicionarme y razonar mi posición.

Yo, y no lo digo con absoluta facilidad, soy un escéptico, pero hay días que me cuesta serlo, pues, si sabemos apreciar las supuestas evidencias de que existe "algo", se nos complica la incredulidad. Me he cuestionado el discurso de la perfección de las cosas, reconozco que me sorprende el hecho de que la naturaleza se muestre perfecta para la supervivencia del ser humano y de los animales, pero a la vez pienso que hacemos ese razonamiento porque nos extraemos inconscientemente de esa naturaleza, cuando es evidente que la conformamos. Suelo pensar que el azar ha creado la existencia. El hecho de que pensemos que necesariamente tiene que haber "alguien" que haya colocado las piezas para montar el rompecabezas, es fruto, en mi opinión, de nuestra consciencia. Con cierta lógica pensamos que no puede ser fruto del azar que precisamente en el planeta tierra se cumplan de manera tan perfecta los requisitos mínimos para darse la vida, pensamos que ha de haber un ente pensante que haya generado esas condiciones, pero gustosamente pensaría lo mismo una partícula de gas en Júpiter si ésta tuviera consciencia, es decir, que la cuestión no es que en el planeta tierra se den las condiciones necesarias para que se desarrolle la vida, sino que en el planeta tierra se ha desarrollado una forma de vida que corresponde necesariamente a las características del planeta, exactamente igual que en Júpiter, donde se han generado diferentes gases porque son a la vez el componente principal de Júpiter, no es que un ser sobrenatural haya decidido crear una estructura en la que puedan desenvolverse libremente los gases. Aún desconocemos si son posibles formas de vida y de consciencia en "entornos" que consideramos inhabitables. Para nosotros solo tiene sentido la vida en la tierra y en aquellos planetas que parecen estar a una distancia adecuada de un determinado astro para que se den las condiciones de habitabilidad, pero, por poner un ejemplo exagerado (aunque quizás no sea tan exagerado), podrían existir formas de vida y de consciencia en el sol, cuando para nosotros es el mismo infierno. No sé, como he dicho anteriormente, éste es un tema complicado y mi posición, hasta que se demuestre lo contrario, es que, hasta cierto punto, el azar se ha encargado de generar los múltiples entornos y sistemas de vida. Para seguir con la cuestión, sería conveniente retrotraernos (utilizando mucho la imaginación)  al momento del inicio de las cosas o el final de la nada, pero claro, habría que tener en cuenta que nuestro cerebro no permite un pensamiento que se salga de la concepción de un espacio-tiempo finito y que, por tanto, podríamos estar cayendo en una forma de pensar la existencia que es errónea y que no deja de serlo por la razón de que nos sea inevitable utilizarla. También habría que valorar las limitaciones del lenguaje humano, las cuales relucen a más no poder cuando comenzamos a reflexionar acerca de las cuestiones que estamos tratando aquí. Pero si aceptamos nuestras limitaciones y estratégicamente dejamos al margen teorías como la del eterno retorno, comenzaremos a imaginar que tiene que existir casi obligatoriamente un ser de facultades infinitas que haya dado origen a las cosas. Y aparece el siguiente círculo vicioso ¿Qué cosa o qué cosas han dado origen a ese ser? Yo, personalmente, no creo en un dios o unos dioses de este tipo (ni de otro), pero tampoco creo en una teoría que desbanque la idea de que puede que exista "algo más allá". Simplemente, en torno a este tema, el ser humano no puede más que hacer conjeturas sin demasiado fundamento y algunas hipótesis interesantes.

Por otro lado está el tema de las energías, que creo que es muy diferente al anterior. Hace unas pocas noches me preguntaba por el alma ¿Qué es el alma? Además me lo preguntaba con un poco de obligación, pues no es una única vez la cantidad de ocasiones en las que he utilizado la palabra alma en mis escritos y canciones, pero no había parado a definirme a mí mismo lo que puede ser ese alma. Llegué a una conclusión, no dilucidé lo que es el alma, pero sí lo que conforma el alma: Todos aquellos actos y pensamientos del ser humano y de los animales que no responden directamente al afán por sobrevivir y que satisfacen sinembargo otros aspectos de nuestra naturaleza, conforman el alma. El arte forma parte del alma, rascarse la espalda cuando pica no forma parte del alma, ciertos aspectos del amor forman parte del alma, buscar comida en el refrigerador cuando se tiene hambre no forma parte del alma. Sé que no respondo con éstas afirmaciones a la pregunta por el significado del alma, aparentemente tampoco estoy hablando de las energías, pero es que, para mí el alma son las supuestas energías y las energías son el alma. Yo no creo en el alma como un ente diferente del cuerpo. Hay un libro que se titula "el alma está en el cerebro", yo creo que no está en ninguna parte, creo que el alma son actos y pensamientos determinados que se manifiestan puntualmente. Las energías son inspiraciones y, en gran medida, son también nuestra personalidad. Tengo entendido que existen personas que se obsesionan con la cuestión de las energías o el alma y les atribuyen características y funciones imposibles, a veces incluso hay quienes creen que pueden producirse curaciones gracias a éstas supuestas energías, cada cual puede creer lo que le venga en gana, pero vivimos todos en el mismo mundo y hay ciertas cosas que, le pese a quien le pese, son como son. Bien es cierto que desconocemos innumerables aspectos de la naturaleza y del comportamiento de los elementos de dicha naturaleza, pero no es el caso de las energías. Pienso que buscamos alternativas a la realidad a través de ciertas creencias con el fin de sofocar esa disconformidad con el mundo que nos rodea. Por alguna razón, necesitamos creer en la magia, pues no nos sorprende ya la naturaleza tal y como es, y eso me incita a decir que deberíamos fijarnos más en los niños. La vida es magia en sí misma, ha sido siempre magia hasta que nos hemos acostumbrado a ella y ahora pedimos más, queremos "engrandecer" la realidad. A mí, que me expliquen el ciclo del agua no me destroza el corazón, ni aunque tuviese antes la teoría de que la lluvia era el llanto de unos duendes que viven en las nubes, pues me sigue pareciendo mágico ese ciclo del agua, me resuelve algún porqué, pero aparecen nuevos porqués, miles de ellos y creo que lo que convierte en magia a la magia no es otra cosa que el misterio, el cual se alimenta de porqués. Me parece que lo que le ocurre al ser humano es que no busca la magia, lo que busca es el poder personal, quiere tener más poder. De ahí que se encuentren tan de moda las teorías de las energías, pues la mayoría de las personas creen en las energías como una fuente de poder personal con la que conseguir realizar curaciones o ser curadas, además de otras facultades sobrenaturales. La magia existe, ha existido siempre, pero hay que saber apreciarla y desacostumbrarse de ella, todo lo que tiene muchas explicaciones tiene a la vez muchos porqués y estos son los que conforman la magia. Las energías, el alma, son esas capacidades personales que empleamos sin razón aparente, esas que no pueden ser catalogadas científicamente, son los "porque sí" verdaderos, es decir, lo que no tiene respuesta en el hacer y el pensar del ser humano y que parece que jamás llegará a tenerla. 
Tenemos que asumir el mundo como es y apreciar sus procedimientos increíbles, vemos el todo como algo muy fácil y ninguno de nosotros sabría hacer algo parecido, sólo porque hemos dado unas cuantas explicaciones a los procesos de la naturaleza, creemos que hemos exterminado la magia de esos procesos, pero nunca podremos dejar de preguntarnos el porqué de los porqués. 
Nunca he visto un dragón, pero he visto mil mariposas.

3 comentarios:

  1. Yo creo que el ser humano siempre tiende ha completar lo que no conoce racionalmente con imaginación o con intuición... Por lo de la curación con energía, el Reiki es un tipo de medicina japonesa qe consiste en eso, equilibrar la energía del individuo, yo lo probé una vez y durante un par de días me sentí mejor, no se si por pura sugestión o no... pero se utiliza en algunos hospitales como La Paz o el Gregorio Marañón

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    1. por lo demás siempre hay algo por descubrir en el mundo que nos rodea, pero a veces es dificil tener la mente abierta a ello. Gracias por escribir!

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    2. Si, lo del Reiki puede que funcione, al igual que otros ejercicios parecidos. También suele funcionar cualquier otro tipo de deporte para sentirse mejor con uno mismo, más estable. Yo me refería más bien a las curaciones tipo "curar un cáncer" o cosas así, creo que eso es imposible. Pero energía tenemos, eso está claro, energía física, que no es lo mismo que el alma, lo del alma es más complicado, es un concepto más filosófico.

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