martes, 15 de enero de 2013

Al día un escrito

14
(Correspondiente al día 14 de Enero)

Uno sabe ver en los ojos del otro la complicidad, uno sabe ver quien es un aliado y quien se dista mucho de tal título. No hace falta que me grites al oído ¡viva la anarquía! ni siquiera me hace falta que te consideres anarquista para considerarte amigo mío, guerrero por la libertad, cómplice de mis actos y de mi pensamiento incluso. Yo no exijo a los demás más de lo que los demás quieren darme y no doy a los demás más de lo que quiero darles, es decir, que no exijo nada. Creo que el anarquista verdadero es el que ha aprendido a despreciar el anarquismo al mismo tiempo que lo aprecia, ya que no hay revolucionario más auténtico que aquel que ha logrado revolucionar su propio pensamiento y con esto no quiero decir que se abandonen los principios en los que se construyen nuestras ideas, sino que dichas ideas evolucionen a partir de los principios que siempre hemos defendido. Aferrarse a las consignas del pasado, seguir difundiendo con el mismo método oxidado, crear colectivos y asambleas cerradas y sectarias y vanagloriarse de ello, no cambiar, no pensar reflexivamente ni hacer crítica profunda de las mismas raíces de nuestras creencias es, sin lugar a dudas, puro conservadurismo, puro conformismo dentro de un gueto con delirios de grandeza y enfermizos complejos de superioridad, un gueto que debería ser abolido por la crítica misma de los individuos que lo componen. Pero sigue ahí, negando la entrada a todos aquellos que no apoyen absolutamente las ideas que propone y también a los que pensaron por sí mismos y descubrieron que no les quedaba lugar en aquel grupúsculo unilateral, hermético y obtuso. 
Ahí dejo mi dura reflexión, también la razón por la que actúo solo y es difícil encontrarme en los círculos libertarios y, en cierta medida, la explicación de que no componga ya demasiadas canciones de mensaje político directo, pues no quiero ser un estandarte más de la "fanatización", el reforzamiento y a la vez la irreflexión continuada de las creencias de los individuos considerados ácratas, quiero lo contrario, quiero auto-crítica y pensamiento libre en la raíces mismas de lo que se cree fervientemente.

3 comentarios:

  1. Hace falta que esto se diga. Bien hecho, Paradoxus.

    Yo creo que ya se está avanzando. Seguimos.

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  2. gracias, me encanta esta idea, no solo en el anarquismo, sino en todo lo pensado y por pensar, que cuando estes poniendo una idea nueva en tu cabeza, ya haya sido cuestionada, saludos

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